ATT Prueba | MINI Cooper 1.5T Essential

Previo a mis hermosísimas vacaciones de las cuales descansé de un año eterno y fuerte, me acompañó en unos cuantos días un auto que siempre quise tener, un MINI Cooper. En este caso estuve evaluando un MINI Cooper Essential, es decir, la variante más accesible de lo que para mí es uno de los autos más simpáticos del mundo, y por el cual tengo una especie de pasión. Te comento lo que me pareció a continuación. Ah, puede ser tuyo por U$S 39.990, un precio no tan elevado para estar en este estilo tan único. Además, es el premium más accesible del mercado, y creeme, se nota.


Diseño exterior

El apartado más obvio del mundo, el MINI Cooper es probablemente el diseño retro-actualizado mejor realizado, conservando hermosamente las reminiscencias de un diseño único, combinándose con la modernidad y la tecnología necesaria. Los faros frontales redondos, la forma de las ópticas traseras (que ahora incorporan de serie el diseño de luz tipo Union Jack), y el estilo de construcción en estilo de tres pisos con el techo flotante tan clásico.

En el frontal ahora incorpora en su rediseño un aplique de color que realmente lo hace parecer un pequeño eléctrico, a mi me gusta bastante. Además, ahora equipa de serie Faros Full LED con luces diurnas (en forma de O, muy brillante) de un poder excelente. En el lateral se lo ve bien clásico y agradable, y más moderno aún con llantas pintadas en negro. Yo las hubiese preferida en colores convencionales, pero bueno.

En el sector posterior se sigue viendo tan simpático como siempre, con unos faros de tamaño generoso, y una luneta de tamaño no-generoso. De todas formas, lo más adorable de este Cooper, son las medidas 3.863 mm de largo, 1.727 mm de ancho y 1.414 mm de alto. Adoro los autos chicos, y el Cooper sin duda tiene el podio. Perdonen el fanatismo, pero realmente es un producto que me encanta.

¡Qué detallazo!

Diseño interior y Comfort

Siempre se dice que el down-side de tener un auto con estas medidas exteriores tan acotadas, es el hecho de que el interior es diminuto, y esto es cierto y falso en ciertas medidas. Lo que si es verdad, es que no se puede tener todo. Dentro de este MINI encontramos un ambiente que habla de la indudable calidad y manufactura que tiene un producto de esta marca, bajo el paraguas de otro gigante como BMW.

Delante encontramos butacas recubiertas en tela de muy buena calidad (siempre prefiero la tela al cuero, así que para mi esto no es un problema). Si bien todo en ellas es de regulación manual, la postura de manejo que se consigue es excelente, modificable, pero primando una comodidad absoluta, con el añadido del reposabrazos central. Al frente encontramos un instrumental analógico pero de lindo diseño y muy fácil lectura, con una pantalla horizontal de dimensiones reducidas pero buena densidad de pixeles, lo cual le permite tener mucha información a pesar de su tamaño.

En el centro encontramos la pantalla multimedia de 8.8 pulgadas con una definición y funcionamiento destacables por su excelencia, hasta incorpora Apple CarPlay Inalámbrico (la pena es que no muestra las imágenes de la cámara de retroceso, porque no tiene). Alrededor hay un semi-círculo que funciona como iluminación ambiental. Puede cambiarse según los modos de manejo (GREEN, MID y SPORT), las revoluciones del motor, la velocidad. Es como el del Countryman PHEV que probé, con la diferencia de que no puede cambiarse de color al azar. Si bien en aquel crossover incorporaba un sistema de sonido Harman/Kardon, no es el caso en este Cooper, pero se sigue escuchando muy muy bien. Al ser una versión de entrada de gama, este Cooper Essential equipa climatizador manual.

Lo más complicado en este Cooper es todo lo que está detrás de las plazas delanteras. Hay algo que si es complicado siempre, y eso va a ser el baúl. 278 litros es poco, y aunque se rebatan los asientos, es poco. De todas formas, el tema de los asientos traseros (que son para dos personas), es un poco como un puzzle. Es verdad, no te digo que dos jugadores de basket entran bárbaro, sería tonto pretenderlo. Si por ejemplo las cuatro personas que viajan son de 1.70-ish promedio, van a estar bien. De todas formas, yo mido 1.85m así que está complicado, sobretodo si me siento atrás mío, digamos. Y el acceso, si, más complicado aún.


Mecánica y dinámica

En el apartado mecánico, este MINI Cooper Essential equipa el impulsor ya conocido de BMW, un 1.5 de tres cilindros turbo-alimentado MINI TwinPower Turbo. La planta motriz desarrolla unos sanísimos 136cv y 220Nm @1.400-3.400rpm. En este Cooper se alía con una caja manual de seis relaciones. Según la marca, le permite al Cooper realizar el 0 a 100 km/h en 8.1s, y obtener un consumo mixto de 5.5 l/100km. Ya adelanto, el consumo se cumplió tal cual. En tanto a la dinámica, equipa suspensiones independiente adelante y atrás, mientras que rueda sobre unos 205/65 R16 con neumáticos Runflat.

La mecánica se comporta de una forma excelente, con una progresión maravillosa de potencia y torque en cada marcha, lo cual lo vuelve un producto super dócil, ultra ágil para el ambiente urbano, y veloz en la ruta. Si bien no es un Cooper S, ni pretende serlo, el nivel de conexión mecánica-espiritualmente hablando que se puede lograr con este pequeño, es más que divertida e interesante. El impulsor tiene un sonido muy agradable, la transmisión se siente muy robusta y sólida, además de tener un tacto y acople del embrague perfecto. Un poco largo, pero perfecto igual. Algo destacable, es que tiene relaciones muy largas, y aún así tiene un nivel de aceleración formidable, esto habla de las capacidades del impulsor.

Se combina con tres modos de manejo, GREEN/MID/SPORT. Entre el primero y último, hay una gran diferencia en tanto al tacto del acelerador y la manera en la que responde, es real. El modo MID, ni me fú, ni me fá.

Al ser un MINI, uno sabe que lo que espera de este producto no es un andar ultra alfombrezco, ni mucho menos levitante, como si de un viejo Citroën se tratase. Claramente es un producto que no tiende al equilibrio dinámico y aunque se acerca bastante; pretende un manejo más sensacional y contagioso. Para esto, se apoya en unas suspensiones más firmes, un tamaño compacto, suspensiones independientes traseras, poca distancia al suelo, y neumáticos Runflat que hacen que el contacto con el suelo sea más duro. Cuidado con romperlos, porque no hay auxilio.


Conclusión

Los que nos desempeñamos como periodistas del motor (o al menos yo), al analizar un producto, tendemos a «cometer un error» que es, analizarlo -valga la redundancia- bajo una lupa completamente racional, comparando correlaciones de valores con equipamiento y demás. Las comillas en «cometer un error» se dan porque, no es que sea un error en sí mismo.

Valorar un producto únicamente por su precio, sus prestaciones, su valor y demás factores de hecho, es un hábito tan correcto como utópico. Ni las marcas al configurar un producto se basan en un pilar tan pragmático, pues las marcas son conscientes de lo siguiente.

El auto, como todo bien de consumo, está atado a un millón de factores de decisión de compra fácticos como los que analizamos en cada nota, pero estos son factores tan variables como cantidad de clientes existen en el mundo. Cada persona es un universo, y en cada universo las prioridades tienen un orden distinto. Y como si eso ya no fuese suficiente, encima de todos los hechos de valor que tiene un producto, está el valor emocional, la circunstancia de compra, la experiencia de venta, y demás cosas que tienden a lo sentimental, que pueden obnubilar fácilmente al hecho de «tantos airbags, tantos caballos, tantos segundos de 0 a 100 km/h».

¿A qué voy con esto? Seguro estoy defendiendo el hecho de que yo, por más que no tiene sentido con mi paradigma racional de lo que busco en un auto, iría corriendo a comprarme este Cooper. ¿Le faltan cosas? Unas cuantas, no tiene cámara de retroceso, no tiene ADAS, no es tan práctico, entre otras cosas. Y si buscás racionalizarlo bajo la razón de «ah, pero es porque seguro te gustan los autos deportivos y es eso»: Not really, hoy mismo hablando con un colega y amigo dije que no me compraría un Civic Type R aunque tuviese el dinero, porque simplemente no me interesa tener uno, por más que me parezca un auto impresionante. Y sí, ya lo manejé. (seguro pienso esto porque no puedo comprármelo, pero bueno).

Y todo lo que te digo sobre este Cooper, te lo digo sobre este Countryman PHEV que probé, pero sumale que es híbrido enchufable y encima práctico. Correría a comprarlo si estuviese dentro de mis posibilidades. Leéte la nota acá.

En fin, en la compra de un auto (para mi) siempre pesa más el alma que la mente, más el sentimiento que la razón. Y este Cooper, lo engloba perfectamente. Seguir al corazón suele salir bien, y si seguir a tu corazón (y no escuchar a a tu cerebro) es comprar este Cooper, te va a hacer muy, muy feliz.

Emiliano C.

Escritor y Director Principal de A Todo Torque Uruguay.

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