Algunas fantasías si se cumplen, nos queríamos llevar el Seat León Cupra hace mucho tiempo; y sucedió. Una versión radical de un ya gran auto, con un ADN especial, 290cv de potencia/380Nm de torque con caja DSG; y una experiencia sensorial incomparable. Un sonido exquisito, suficiente practicalidad, y el plus de no ampararse bajo análisis racional. Probamos al Seat León Cupra 290 y pronto estará en ATT.

Vivimos unos cuantos días con el Seat León Cupra, algo que seguramente no ves todos los días, desgraciadamente.

Diseño exterior

Cuando probamos aquel León Azul Misterio que nos prestó Homero de León, no hablamos mucho de su diseño exterior porque, a pesar de ser un producto muy lindo, tampoco es un producto que destaque abiertamente. Es un producto muy bien logrado, pero bastante sobrio. Esto no sucede con el Cupra.

Si bien es la base del León convencional, le añade unas llantas de hermoso diseño y 20″, tratamiento en negros de todo lo que era cromado antes, y recubierto en un hermoso color gris (en nuestra unidad). Básicamente,es una especie de tratamiento siniestro para un producto muy tranquilo. Además tiene un remate trasero con un spoiler muy delicado, pero que realmente se lo ve muy siniestro, me encanta.

Se ve como un León convencional, pero con un pack siniestro.
Hermoso diseño de llantas.
Me gusta más que el Golf en cuanto a diseño.

Diseño interior y comfort

En el interior se mantiene mucho de lo que decíamos, en cuanto a su relación con su hermano descafeinado, pero con unos cuantos detalles que vale la pena mencionar. Por ejemplo, equipa unas butacas especiales un poco más deportivas de muy bun agarre (y que garantizan una posición de manejo impecable). Frente al conductor, se encuentra un tablero digital (tipo AID de Volkswagen) de gran definición y muy buena cantidad de información, en comparación al más básico tablero convencional del Leon 1.2.

Gran postura de manejo Todo lo superior es de tacto blando además, gran calidad en todo.

Las puertas están recubiertas en el medio por alcántara, al igual que las butacas, lo cual es un detallazo. Además, entre la butaca y la puerta, se encuentra el logo Cupra iluminado.

En el centro, encontramos una pantalla táctil multimedia de 8″, que tiene entradas de USB (2 delanteras), además de tarjeta SD y AUX. El funcionamiento de la pantalla es promedio, no está mal, pero si tiene una que otra cosa para mejorar. De todas formas, tiene Apple CarPlay y Android Auto, por lo cual, todos los problemas del nativo quedan como una anécdota. La pantalla también muestra información del ParkPilot, sistema que predice los movimientos del auto al estacionar, ayudada por los sensores delanteros y traseros.

Este Seat León Cupra es eso, cualquier cosa menos ordinario.

Pasando a las plazas traseras, las buenas noticias siguen, un poco. El espacio para cuatro personas en el interior es realmente generoso, con respaldos cómodos, gran lugar para la cabeza y para los pies. Pero el pasajero de la quinta plaza, no debería existir porque el tunel de transmisión es gigante . En compensación, los dos traseros disfrutan del aire del techo corredizo (que puede abrirse incluso con una cortina que oculta el sol, pero deja pasar el aire), además de salidas de aire traseras y dos tomas USB.

Y para finalizar, detrás de las filas traseras, un baúl de 390 litros, de dimensiones más que generosas para las intenciones razonables de una familia. Pero debajo hay un auxilio temporal, así que a cuidar las delicadas llantas de este Cupra.


Mecánica y dinámica

La mecánica de este León Cupra se nutre de un motor de cuatro cilindros y dos litros de cilindrada, por un turbocompresor entrega hasta 290 cv de potencia y 380Nm de par, mediante una caja automática de doble embrague DSG y seis relaciones. Todo se envía únicamente a las ruedas delanteras. Este combo mecánico puede llevar este Cupra de 0 a 100 kilómetros por hora en tan solo 6 segundos, y lograr una velocidad máxima de 250 km/h. El esquema de suspensiones es el mismo que en el León convencional, aunque con unos cuantos ajustes en cuanto a la dureza de la misma, además de portar unos 235/35 R19, que sin duda aportan a esa rigidez.

El desempeño de la mecánica es simplemente incríble, con una contundencia y una brutalidad a la hora de entregar la potencia que asustan hasta al más ducho. La aceleración es constante, y a la cantidad de fuerzas de movimiento se le suma un sonido de escape sinceramente hermoso y bastante fuerte, con pops & bangs incluídos. Además, la transmisión es una DSG del grupo VAG, lo que te garantiza que al andar fuerte, los cambios son instantáneos, y trae los clásicos petardeos entre cambios de estas cajas. A diferencia de otros deportivos en el mercado local, el León Cupra es una experiencia sonora muy particular.

Desde mi punto de vista es curioso que el Cupra solo tenga tracción delantera, pues es mucha potencia y par para dos ruedas, de todas formas, en curvas y demás, el diferencial hace un gran trabajo en administrar la potencia. Lo que si va a suceder es queue en las salidas desde parado, se escurra un poco de potencia. Tiene la función de Launch Control al desactivar el control de tracción, pero, carece de todo «control» y básicamente es el equivalente a encajarle un machete en las cubiertas. Pero es muy, muy muy divertido. Auto complicado de llevar despacio. Aún así, logramos 12 km/l de consumo en ciclo mixto, 15 km/l en ruta, como muy poco. De todos modos, si uno es un poco bruto de más, todo cambia impresionantemente, el Cupra sale volando y los números también.

Ya que dije complicado, obviamente por ser un auto con estas características, esta suspensión y este rodado, se vuelve un auto duro en los lugares con caminos complejos, y se vuelve una tarea necesaria cuidar las llantas y estos neumáticos. No es nada que te mate, pero es verdad que se siente, también el ruído a neumático en rutas en mal estado. Es parte de la experiencia.


Conclusión

Luego de probar este Seat León Cupra 290, lo dije en el posteo de Instagram. La gran ventaja que tienen productos de esta índole, es que, por más que nosotros podamos criticarlos y el precio sea elevado, poco importa, pues al no ser autos racionales, no se sostienen bajo análisis racional ninguno. Incluso los autos comunes no se sostienen bajo análisis racional, por más que es lo que intentamos hacer en ATT y todos los medios.

Entonces, es verdad que al Seat León Cupra se le pueden tirar varias piedras. Técnicamente no es nuevo, ya salió hace un tiempo la generación nueva en Europa (Ahora es Cupra León), el precio que piden por el es elevado si (U$S 59.950), no equipa ADAS de ningún tipo (como si lo hace por ejemplo el Toyota GR Yaris, aunque a un precio muy elevado, pero la cuestión del precio no es la razón por la cual lo traigo al análisis).

El punto es que, conozco muchas personas que incluso se han quejado de que el GR traiga ADAS, pues dicen que es mejor que hubiese salido más barato o que eso «le arrebata su carácter deportivo» y deberían poner esa guita en otra cosa. El punto es que -enfatizo- ¿a quién le importa? Este Cupra (al igual que aquel lindo Yaris Gr) es realmente un despelote de auto y no hay cifra, ni ítem de equipamiento, ni comparativa que le valga para describir lo que transmite.

Para todo roto siempre hay un descosido -dice mi vieja-, y la relación que cualquier cliente mantiene con un Cupra (o cualquier producto que no tenga ninguna intención práctica más que vroom vroom y bang bang), es una relación amorosa. Así que, si el León Cupra entra en tu presupuesto, probálo y te aseguro que se va con vos. Si no entra, sufrí conmigo y mirémoslo -y escuchémoslo- de lejos.