ATT Prueba | Chevrolet Cruze 5 Premier 1.4 T

Si bien no me pasa con los sedanes, con los hatchbacks del segmento C si me sucede que me desagrada el hecho de que estén desapareciendo. El Chevrolet Cruze 5 es uno de los últimos en pie, y en nuestro mercado, es de los mejores, por motorización, dinámica, seguridad y equipamiento. Probamos al Chevrolet Cruze en la variante hatch y más equipada, que tiene un precio de U$S 30.990 y una garantía de 3 años o 100.000km. ¿Qué nos pareció? Vamos con esto.


Diseño exterior

Comenzando como siempre por el exterior, el Chevrolet Cruze siempre tuvo un diseño muy agradable, y esta última variante retocó los cambios más profundos que realizó el último cambio generacional. Se trata de un diseño bastante sobrio del primer volumen hacia atrás. Hatchback bastante tipo-monovolumen.

Digo esto porque el primer volumen del Cruze está compuesto por una trompa bastante baja, y con un parabrisas de dimensiones generosas y muy inclinado, lo cual aumenta la sensación de espacio dentro. Muy cool e útil.

Lo más destacable es el diseño de la parrilla frontal, bi-partida como siempre con Chevrolet, y además un diseño de entramado de líneas a 45º (a ojo) muy agradable, y muy moderno sin dudas, aunque no tan moderno pues no tiene faros LED, sino proyectores. En cuanto al lateral destacan unas lindas llantas de dimensiones justas, y unas ópticas traseras de lindo diseño y buena firma lumínica nocturna.

Cómo me gusta el diseño de este Cruze, se lo sigue viendo muy moderno.
Frontal bien lanzado.
Faros con proyectores, no vendría mal iluminación LED. Pero al menos tienen altas automáticas y buen desempeño.

Diseño interior y comfort

Pasando al interior, resaltar de nuevo lo que comenté sobre la inclinación del parabrisas, que garantiza una gran visibilidad, una sensación de amplitud, y el hecho de que luego de dos horas de ruta, el mismo no se va a convertir en un cementerio de invertebrados. Esto último para mi es una capacidad poco valorada en autos, pues es molesto que en autos menos aerodinámicos suceda tanto.

De todas formas, volviendo al Cruze. Se trata de un auto que en su interior transmite vibras muy norte-americanas, por suerte. Tapizados de cuero de buena calidad en color marrón claro, que recubre todos los asientos y parte de las puertas y el frontal, muy lindo y de -repito- muy buena calidad. La postura de manejo es suficientemente baja, muy agradable pero sobretodo cómoda, la butaca es muy mullida. La del conductor tiene regulaciones eléctricas, y encima, pivotante para el asiento, ¿cómo la ves? Ah, todo se ilumina muy agradablemente con un techo solar, ítem que siempre preciso.

En el centro se integra bien una pantalla multimedia de 8″ de excelentísimo funcionamiento y buena definición. No incorpora CarPlay o Android Auto inalámbrico, pero si tiene dos USB, navegador integrado, y cargador inalámbrico. Bastante bien.

Las plazas traseras son de tamaño adecuado, pudiendo alojar a dos adultos con buena comodidad, y un tercero también, aunque para viajes no tan largos. Otra pena es que no tiene ni salidas USB ni de aire, aunque si una de 12V (?). De todas formas, es aquí donde quizá mucha gente optaría por irse por una Tracker, pues allí es mucho mas grande. También sucede con el baúl, pues tiene 290 litros, que no es muy generoso.

El interior con este color amarronado es -para mi- ideal. Me hartan los autos completamente negros adentro.
Cuadrantes con agujas, pero una pantalla de buenas dimensiones y mejor cantidad de información.
Tremendo el funcionamiento de la central multimedia.
Comodidad sobra acá adentro, además, el reposabrazos es deslizable.

Mecáncia y dinámica

Dándole la vida a este Chevrolet Cruze se encuentra el impulsor 1.4 EcoTec con 153cv/245Nm, con el equilibrio dinámico y la tranquilidad de un cuatro cilindros. Este impulsor se encuentra relacionado a una caja automática de seis relaciones, con un comportamiento realmente impecable, más que nada relacionado a las intenciones que puede tener un producto de estas características.

¿A qué me refiero? A lo mismo que dije con el Sonata, son productos que tienen la capacidad de ganar velocidad fácilmente sin perturbar en absoluto la calma a bordo. En este caso, es posible gracias a un impulsor que se comporta de forma muy tranquila, sin vibraciones ni sonoridad muy acusada, además de una caja que tiene pasos de marcha tranquilos pero lineales e imperceptibles. Si se comporta así en la ruta, es de imaginarse que en la ciudad también tendrá un nivel de docilidad muy agradable, combinándolo con un tamaño no excesivo, haciéndolo un producto muy agradable para todos los días.

A esto se le suma un sistema de suspensiones que si bien no tiene esquema independiente trasero (aunque si semi-independiente) está muy bien ajustado y le garantizan un equilibrio dinámico ideal. El Cruze va con muchísimo aplomo en la ruta, pero además no se antoja como un producto áspero en el día a día, sino que prioriza fuertemente el confort de marcha.

Para completar una mecánica excelente, los consumos que obtuvimos utilizando este hatch-C, fueron de 15 km/l en ciclo mixto, con 13 km/l en ciudad y 17 km/l en ruta. Todo más que bien, junto a que la caja responde muy bien a la hora de pisar a fondo para garantizar un adelantamiento seguro en ruta. No tengo ni una queja con la mecánica y la dinámica del Cruze, me pareció ideal.


Conclusión

Para concluir, resaltar lo que dije al principio de la nota, que pena que productos de este segmento y esta silueta estén en caminos de desaparecer. No porque tengan tintes deportivos ni nada así, sino porque es la oportunidad perfecta de tener un auto de un porte considerable, sin necesariamente tener que acudir a un sedán o a -otra SUV-.

Y cuando digo SUV, me refiero a Tracker, pues me parece un poco impresionante lo superior que se siente este Cruze a aquella SUV-B. Si bien aquella le gana en espacio, el hatch tiene un nivel de sofisticación muchísimo más elevado, siendo este atributo -para mi- el único que falta en los ultimos productos de Chevrolet, Onix y Tracker.

Peeero,no en vano Charles Mackay tiene un libro llamado «Extraordinary Popular Delusions and the Madness of Crowds» (Delirios Populares Extraordinarios y la Locura de las Masas). Por más que a veces pueda dolerle a un circulo más fanático (a mi honestamente me da un poco igual, pues hoy día -casi- todos los autos son buenísimos más allá de su silueta), los públicos no necesariamente entienden de razones, usualmente es todo lo contrario, son trends. A mi me duele porque me gustó muchísimo este Cruze y su sofisticación. En lo demás, los dos tienen un equipamiento y rendimiento excelente, seguridad a montones con asistencias a la conducción (incluso tiene más el Cruze pues no solo tiene AEB, porque también tiene Lane Keeping Assist) y la capacidad de ser un gran producto para todos los días. Celebremos eso más allá de las siluetas, ambos son productos muy buenos, aunque uno empuje más que otro hoy día, nos guste o no.


Emiliano C.

Escritor y Director Principal de A Todo Torque Uruguay.

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