ATT Prueba | Toyota Yaris XS 6 M/T 1.5

Hace aproximadamente un mes, estábamos evaluando al Toyota Yaris GR, un producto muy particular que hablaba del lado más salvaje y radical que puede tener una marca. Un mes después, nos toca ver la otra parte del cerebro Toyota, lo racional y accesible. Estuvimos probando a la variante de entrada de gama del Toyota Yaris. Versión XS con caja manual de seis relaciones. ¿Qué nos pareció? A continuación.

Una buena preocupación por la seguridad, gran espacio, un equipamiento correcto y consumos bajísimos, todo envuelto en un estilo, digamos, particular. Todos los puntos fuertes del Yaris.

Diseño exterior

Al contrario que muchos otros productos del segmento B, el Toyota Yaris no opta por un diseño sobrio ni desaparcibido, sino que tiene un estilo muy particular. Pero al menos, tiene estilo.

El frontal tiene una voladizo largo, con una parrilla gigante -con aspecto a sonrisa macabra-. faros bien rasgados, y un lateral agradable (aunque poco trabajado), aunque con ruedas muy pequeñas a mi gusto. Pone antes que nada a la practicalidad, y eso se ve adentro. Detrás es un estilo más común. El diseño es correcto, interpela a ciertos gustos -como el mío-, hay algo en las proporciones que no me cierra. De todas formas, el diseño es correcto y a la gente le agrada. Pero hay más que el diseño para agradar, y ahí se basa este Yaris.

Un diseño peculiar, con mucho trabajo en el frontal.

Diseño interior y comfort

En el exterior, el Yaris camufla la gran sobriedad que tiene bajo un diseño muy particular, pero esto se termina en el interior, donde la sobriedad quizá pasa a transformarse en un interior bastante soporífero y un poco anticuado a la vista. De todas formas, todo resulta en una calidad de armado muy buena, donde nada hace ruido y se lo siente suficientemente sólido, pero que no deja de tener materiales completamente rústicos.

La postura de manejo es correcta, pero se ve un poco limitada por el hecho de que el volante -de plástico pero agradable- tiene únicamente regulación en altura, no así en profundidad, lo cual acompleja a la gente más alta, como es mi caso. Frente al mismo, hay un tablero bien clásico y bien Toyota, que tiene las funciones de la computadora de abordo en la parte baja, la única crítica es que se maneja desde un botón en el tablero mismo.

En el centro, se encuentra la pantalla multimedia de siete pulgadas, un poco pequeña, de funcionamiento correcto, aunque el sistema táctil se siente más capacitivo que otra cosa, la respuesta es un poco aleatoria a veces. De todas formas, destaca impresionantemente el sistema de sonido, que tiene una calidad impresionante, con seis parlantes incluso en esta variante accesible.

Igual, si bien quizá eso no suene tan bien, lo que es realmente sorprendente del Yaris, y que se ve en sus cotas exteriores, es el espacio en las plazas traseras. No hay túnel de transmisión, tiene un reposabrazos central, y el lugar para las piernas y cabeza es realmente de los mejores del segmento. Incluso podés llevar a tres adultos. Detrás, el baúl aloja unos 310 litros, una capacidad suficiente y lógica con las medidas exteriores.

Un interior de buen armado, calidad de materiales rústica, y estética bastante básica.
La pantalla es de buen funcionamiento, y mejor aún el sistema de sonido, con seis parlantes, que suenan muy bien.
El reposabrazos se encuentra en una posición no tan cómoda, podría haber sido deslizable.
Acá es donde todo florece, atrás es comodísimo, y encima , muy, muy amplio.
Además, tiene un tamaño de baúl correcto.

Mecánica y dinámica

En cuanto a la mecánica, el impulsor es un tetracilíndrico con cadena de distribución, con 1.5 litros de cilindrada, 16 válvulas y Dual VVT-i que genera 107 cv de potencia a 6.000 rpm, mientras que el torque es de 140 Nm, a 4.200 rpm. Se relaciona a una caja manual de seis relaciones. La dinámica se nutre de un sistema convencional de independiente delantera y eje rígido trasero. Los neumáticos son -pequeños- 185/60 R15, con frenos delanteros a disco, y traseros a tambor.

El rendimiento mecánico de este Toyota Yaris es muy bueno, y quizá se siente mejor de lo que acusan las cifras que son bastante reservadas. Si bien por la falta del turbo el torque se entrega bastante tardío (4.200 rpm), tanto el torque como la potencia se desarrollan adecuadamente (por el sistema Dual VVT-i) en el régimen bajo, mientras que lo que se busque sean respuestas comunes, y para esto se ayuda de una caja muy bien relacionada. Si se buscan respuestas más ágiles, siempre se va a tener que pensar arriba de las 3.500 vueltas. Sin embargo, lo mejor del impulsor es que carece de absolutamente cualquier vibración, es realmente suave y silencioso, además de que tiene consumos bajísimos.

En nuestras pruebas, logramos hasta 20 km/l en ruta (a 95/100km/h girando en sexta marcha a 2.500 rpm) y hasta 14.5 km/l en ciudad, lo cual es muy agradable. En el ciclo mixto, se llegó a 17 km/l. Las recuperaciones son buenas, pero siempre se va a tener que realizar rebajes, como catalizadores de la elasticidad. En 3ra le toma un tiempo okay, 5.95 segundos de 80 a 110 km/h, en cuarta: 8.48. En los cambios superiores, ya no es útil realizarlo.

La dinámica por su parte, se encuentra en el promedio de los más agraciados de su segmento, con un paso muy equilibrado entre firme y suave, tirando más hacia lo suave. Cómodo, bien insonorizado y sólido en ciudad, pero bastante aplomado en el ambiente rutero.


Conclusión

El Toyota Yaris que evaluamos en esta ocasión, no es el Yaris más moderno, ya que en Europa ya se ofrece una generación mucho más moderna, y con mecánicas híbridas, algo que yo extrañé fuertemente en este Yaris, creo que se perdió una oportunidad ahí, pero Toyota sabe más que yo en cuanto a evaluación de riesgos y oportunidades.

Sin embargo, tiene atributos que lo dejan en la postura de una de las grandes compras por este dinero, por ejemplo, es inmune a los caminos regionales, tiene una preocupación grande por la seguridad, pues es el único segmento B con siete airbags desde su variante más accesible. Es verdad también que la variante XLS no es tan accesible, y U$S 21.990 -lo que vale este XS- no es el valor más bajo para empezar la gama, pues se acerca peligrosamente a por ejemplo, un Onix tope de gama con caja automática, a U$S 22.490.

Más allá de esto, como dice Toyota Uruguay, volvió el Yaris, y si bien tiene unos detalles que delatan que es una variante ni cerca de tan moderna como la que se vende en Europa, por la actualidad del mercado actual en Uruguay se suma como un fuerte competidor en el segmento B. Cierra en los aspectos de una compra puramente racional, y deja en off-side a unos cuantos, más que nada en este XS.


LO BUENOLO MALO
-Relación precio-producto.
-Relación caja-impulsor.
-Consumos muy bajos.
-Espacio interior.
-Equipamiento adecuado.
-Comportamiento dinámico equilibrado.
-Calidad de armado interior.
-Auxilio temporal.
-Sensaciones anticuadas.

Emiliano C.

Escritor y Director Principal de A Todo Torque Uruguay.

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