ATT Prueba | Seat Ateca Style

Luego de haber probado al tan lindo hatchback de segmento C que ofrece la marca española en nuestro país, le tocó a su respectivo ATT Prueba a la renovación del ya conocido SUV-C, el Seat Ateca. Lo probamos en la única variante que se comercializa, denominada Style, con motor 1.4 TSI (el mismo que usa el Volkswagen Taos), pero en este caso con caja automática de ocho relaciones. El precio de esta Ateca es de U$S 44.950, y la garantía es de 5 años o 100.000km. Vamos con la prueba.

Ya probamos el chiquito, ahora, probamos al grandote. Pasó el León por ATT, y ahora pasó su hermano SUV-Mayor, la Ateca.

Diseño exterior

Empezando por el exterior, voy a ir fuerte con lo que más me gustó de este SUV, y es que es realmente compacto, pero sin perjudicar las cotas interiores, que son -como vamos a ver más adelante- bastante generosas.

Por lo demás, encontramos un diseño típicamente Seat, combinando de forma muy inteligente una notable elegancia y dinamismo, con un lenguaje que es inconfundible. Es muy sobria, pero muy cuidada estéticamente. Las ópticas delanteras tienen la clásica firma -tipo- triángulo, que se ilumina en posición y señaleros. En el lateral encontramos unas llantas de 18″ de muy lindo diseño, con un talón muy razonable.

El sector posterior es muy cuidado y elegante, con las nuevas insignias que ahora dicen –Ateca- en cursiva, dándole un toque un poco más classy. Bien Seat por dotar a un SUV de un diseño interesante, cuando muchas veces el mercado prefiere algo estandarizado.

Un producto que se actualiza estéticamente para quedar más moderno, muy sobrio pero dinámico, para mi, es un punto justo.
Las dimensiones externas son contenidas, pero no en detrimento de las interiores.
El sector posterior es bastante sofisticado, más aún con el logo de Ateca en cursiva, muy agradable.
Como siempre, la firma lumínica de Seat es muy agradable.
No incorpora indicadores secuenciales como en otras regiones, pero sigue siendo muy agradable.

Diseño interior y comfort

Para el apartado de diseño interior y comfort, prefiero quizá dar vuelta el título, para «Comfort y Diseño interior», pues claramente esa ser la prioridad que eligió la marca española. Como dije arriba además, si bien las cotas exteriores no lo revelan, ¡qué manera de sobrar espacio!

Primero que nada, como podemos esperar de un producto de extra-zona (Republica Checa) la calidad de armado es simplemente excelente, con materiales blandos en lo que son las partes superiores y propensas a ser tocadas, mientras que en los plásticos bajos ya la calidad desciende un poco. Más improtante aún, la calidad de armado es en todos los casos excelente, nada hace ruido nunca, y eso transmite una sofisticación en el andar que siempre se agradece en un producto de estas cotas.

La situación frente al volante es muy idéntica a lo que sucedió con el León (te recomiendo leer esa prueba) pero con la diferencia de la altura. ¿A qué me refiero? Muy alemán todo, -como buen producto de plataforma MQB-, todo donde tiene que estar, ergonómico no, lo siguiente. Las butacas de tapizado de tela (muy lindo) no tiene ninguna regulación eléctrica, es muy cómoda, pero miento si digo que no extrañé un poco la regulación lumbar.

En el centro encontramos uno de los cambios respecto a la anterior Ateca, y es la central multimedia. Es una pantalla de 8″ con un muy buen funcionamiento, aunque debo admitir que el UI (User Interface) es un poco confuso al principio ya que tiene dos menus principales, un poco curioso. De todas formas, el funcionamiento es muy bueno, la definición también, pero lo mejor es el sonido, que es muy agradable. El sistema de espejamiento como Apple CarPlay funciona muy bien, aunque estéticamente podrían haberlo hecho wide (a lo ancho), pues sobra un espacio en negro en la pantalla, asumo tendrá que ver con limitaciones del software.

En las plazas traseras sigue lo bueno, ya que el espacio para los pasajeros es realmente muy, muy generoso y con mucha comodidad. En el centro hay un tunel de transmisión -un poquito más grande de lo que debería) y el asiento se eleva un poco, además, reposabrazos traseros que endurece el respaldo. De todas formas, viajan tres adultos de buena manera ahí, y lo digo porque lo hice.

Mejor aún, detrás la valija puede alojar hasta 498 litros totales, en un envase muy conveniente porque es básicamente un cubo, además, podés rebatir los asientos traseros desde el baúl mismo. Debajo la única pena es encontrar un auxilio temporal.

El interior tiene una gran calidad de armado y de materiales, que habla muy bien de su origen. En el diseño, es muy sobrio y tranquilo.
Butacas muy cómodas, el reposabrazos se regula en longitud y altura, lo cual siempre es agradable en productos de grupo VAG.
La iluminación ambiental es configurable en las puertas delanteras, no así en los reposapiés del acompañante y pedales de conductor, que es luz blanca.
Un techo panorámico de dimensiones extensas ilumina el habitáculo, debo admitir que es un ítem que agradezco y valoro mucho.
Tablero más bien clásico, aunque de buena lectura y mucha información.
El Apple CarPlay no aprovecha toda la pantalla, quedando una parte en negro.
El espacio interior es enorme, más aún considerando las medidas externas.
Al igual que el baúl, bien práctico y en forma casi cúbica, para aprovechar cada litro.

Mecánica y dinámica

En este Seat Ateca, la unidad motriz es el conocido impulsor denominado EA211 del Grupo Volkswagen. Es un tetracilíndrico, con inyección directa y sobrealimentado por turbo, que eroga 150 CV de potencia total a 5.000 rpm y 250 Nm de par máximo a tan solo 1.500 rpm 4.000. La transmisión se da mediante una caja automática de ocho relaciones en total que mueve las ruedas delanteras. La dinámica en cambio, se nutre de un esquema moderno y muy agradable de suspensiones independientes a las cuatro ruedas, con McPherson adelante y multi-link detrás.

Esto se traduce en un comfort de marcha constante y honestamente, muy, muy refinado. Al igual que en el León, Ateca tiene un nivel de sofisticación en el andar que es realmente sorprendente y aplaudible en parrtes iguales, da la sensación de que estuviésemos en un producto de segmento superior. Las suspensiones filtran todo con una facilidad elogiable, el talón de neumático es muy razonable y tiene sentido. También, el nivel de insonorización es excelente. Debe ser de lo mejor del segmento en este aspecto.

Por su parte la mecánica se muestra bien silenciosa, con cero vibraciones y un rendimiento que se acusa sin esfuerzo alguno, entregando todo el torque disponible desde bien abajo, para garantizar siempre agilidad y una marcha lineal. Además, la caja automática de ocho relaciones se encarga de mantener al milcuatro siempre callado, pero con un empuje considerable siempre agazapado bajo el pie derecho.

Sin dudas un gran aspecto de esta mecánica, más allá del empuje temprano y contundente, es la eficiencia, ya que en nuestras pruebas de consumos, logramos un consumo urbano de 14km/l, mientras que en la ruta pudimos llegar hasta a 18.7 km/l, nada -nada- mal para ser un producto que carece de hibridación moderada de cualquier tipo. Las recuperaciones de velocidad también fueron muy buenas, con un impulsor que en 3ra logra el 80 a 110 km/h en 5.9s.

Impulsor recontra conocido, pero recontra agradable.

Conclusión

Para finalizar con esta experiencia con Seat Ateca, debemos admitir que es una de esas compras que a uno lo hacen realmente feliz y cumple con lo que uno pide, pero uno tiene que saber que busca, que va a tener con esta compra, y que no.

De nuevo, y al igual que sucedió con su hermano pequeño, es un producto muy refinado, muy capaz y realmente parejo, pero que carece de algunos ítems de equipamiento por el precio que tiene, por ejemplo, cualquier tipo de asistencias a la conducción, de las que ambos carecen. Pero lo que pierden en algunos ítems frente a sus competidores de marcas más generalistas, lo ganan en calidad de construcción, refinamiento y sensaciones. Y a cualquiera de los dos productos, esto les sobra.

Entonces el as bajo la manga de esta Ateca es el espacio interior y las medidas exteriores, la calidad de armado y de materiales, ciertos ítems de equipamiento que la hacen especial, y su origen, que te garantiza que es un producto hecho bajo otros estándares.

Más que quizá algunos aspectos en los que Ateca debería haber avanzado, es la cantidad de avance que han mostrado los competidores del segmento de SUV-C que la tiran a este lado de compra emocional más que compra racional (Corolla Cross, Compass, la mismísima Taos). Pero todos sabemos que -por más que hinchemos por esto- la compra racional no existe, uno siempre pone aquellos atributos que más estima en un poroducto, y en estos vuelca la guita a la hora de comprar un auto. En mi caso, valoro mucho la sofisticación, eficiencia, las sensaciones superiores, y el estilo. Si bien se quedó atrás en algunas cosas, sigue siendo una gran compra.


Equipamiento

Emiliano C.

Escritor y Director Principal de A Todo Torque Uruguay.

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