ATT Prueba | Mercedes-Benz C180 EQ Boost Avantgarde

Con tan solo dos semanas de presentado en Uruguay, ya estuvo con ATT la nuevísima generación del Mercedes-Benz Clase C. Uruguay es el primer país en latinoamérica en tener al nuevo modelo, que se renovó completamente por fuera y por dentro. Como en toda la gama, equipa un motor de cuatro cilindros y tecnología Mild-Hybrid EQ Boost, que se extenderá incluso a los modelos más radicales AMG. Hoy, te contamos que nos pareció este modelo de la marca de la estrella. La unidad a evaluar tiene un valor de U$S 59.900 y una garantía de 2 años sin límite de kilometraje.

Uruguay fue el primer país en tener la nueva generación del Clase C, y ATT, el primero en evaluarlo.
Ahora el Clase C es, como mínimo, EQ Boost. Aplausos a Mercedes-Benz por esto.

Diseño exterior

La nueva generación del Clase C se renovó completamente en su exterior, y adopta un estilo que parte claramente de ciertas influencias de modelos que marcan la trama estilística de la casa de la estrella, por ejemplo, el Clase S. Podemos decir que es un baby S-Class. Si tiene también similitudes con el E-Klasse, pero no tantas como con el flagship.

El diseño exterior mezcla perfectamente a mi gusto los atributos de sofisticación, lujo y deportividad, notándose más los primeros (como debe ser), pero guardando leves atisbos de dinamismo. En el frontal destacan las poderosísimas ópticas Full LED High Performance con luces diurnas LED, de buen diseño.

Claramente el lateral es muy sofisticado con la línea ya clásica de un sedán alemán, muy sobrio pero realmente elegante. Los dos primeros volumenes son más destacados, con un capó largo, trompa baja, y un habitáculo extenso. Sin embargo, el baúl tiene un volumen decente y no es tan bajo como el Clase C anterior. Ahí detrás es donde quizá se lo ve más dinámico, incluso esta unidad tiene una especie de de-badge, es decir, solo tiene una insignia, que es el logo de la marca.


Una cría de Clase S, que se ve muy elegante incluso en la variante más accesible que llega a nuestro país, con paquete Avantgarde exterior.
Un lateral clásico de sedán alemán, muy dinámico pero muy sobrio.
El remate trasero es quizá el más original y particular, gran diseño de ópticas y un tercer volumen bastante elevado y fortachón.
Opticas LED High Performance de excelentísimo desempeño.
Luces traseras con faro antiniebla, que lo usamos demasiado porque el fin de semana de test nunca se fue la niebla.

Diseño interior y comfort.

Pasando al interior es donde quizá más se disfruta el C 180 que pasó por ATT, porque resalta uno de lo que a mi gusto, es de los grandes atributos que tiene: La configuración de equipamiento. Pero empezando por lo general, el interior es de una comodidad realmente sublime, con una calidad de materiales excelente (como estamos acostumbrados y esperamos de un producto de este tipo) aunque con algunos detalles en plásticos bajos que quizá no están tan buenos, estos se ven en la parte baja de la consola central, que incluso crujía un poco al apretar esta zona con las rodillas.

Enfocándonos, en el sector delantero encontramos una postura de manejo magnífica, con una butaca con regulaciones eléctricas totales (menos longitudinal y longitudinal y en altura del apoyacabezas) que garantiza una comodidad digna de un living. Como siempre, el extensor de muslos y ajuste basculante del asiento son la estrella. El espacio, sobra. Frente al conductor encontramos un visualizador (que no es el más grande de la gama, y lo vemos en esos marcos complejos) pero que aún así es de un tamaño suficiente y acarrea tremenda cantidad de información, con cinco formas distintas de configuración, que a la vez, se sub-configuran. El volante es de un tamaño generoso, con un cuero de excelente calidad, y el diseño es realmente aplaudible. Los botones no son físicos, sino que son capacitivos, y funcionan excelentemente.

Obviamente, la protagonista de todo este gran tema que es el interior del Clase C (y que habla a las claras de que cuando digo que es un Clase S bebé, es porque lo es) es la pantalla multimedia central, que tiene un tamaño de 11.9″ en total, que además porta la segunda generación de lo que ya era para mi el mejor sistema multimedia, el MBUX. Desde esta podemos configurar casi que todas las funciones del C, y tener incluso un Apple CarPlay (que además es inalámbrico, al igual que el Android Auto) del tamaño de un iPad básicamente. El funcionamiento es simplemente excelente, con una resolución espectacular y un importante aporte estético al interior. Desde ella se gestiona siempre la climatización (el menu de esto queda fijo, nunca se va) y es realmente intuitivo, no extrañé para nada las perillas, debo admitir. Además, la resolución de la cámara de retroceso (con sensores adelante y atrás) es realmente espectacular.

La estética es algo que está fuertemente cuidado en este Clase C. Un ejemplo es por ejemplo, si nosotros utilizamos la vista denominada «Discreto» en el visualizador del conductor, desbloquearemos un nuevo modo en la pantalla central, que permite tener en primer plano la portada de la canción que estemos escuchando, situado en un fondo curioso que se configura también junto a la iluminación ambiental que recorre todo el habitáculo, pudiéndose configurar en variadísimos colores, incluso con tramas multi-colores, muy curioso.

Pasando a las plazas traseras, el ambiente es realmente agradable y disfrutable, porque los de atrás gozarán de su propio techo solar, ya que el techo panorámico se divide en dos, pudiéndo abrirse el primer sector, no así el segundo (aunque esto no lo van a tener las unidades de C 180, sino que es un opcional). En fin, las plazas traseras son más que nada para dos, porque el asiento en el medio se eleva, tiene un tunel de transmisión grandote, y tiene un respaldo duro por el reposabrazos con posavasos. Ahora, los que viajan en los extremos, viajan muy, muy bien. Solo extraño unas salidas USB. Pero hay dos en el reposabrazos central (y uno más adelante), así que bueno, por ahí escapa.

Un interior que realmente representa un salto de varias generaciones respecto al anterior. El único tema es el recubrimiento en negro piano de la consola central.
Así queda el habitáculo cuando sincronizamos la pantalla central con el modo «Discreto». Velocímetro con la info justa y también digital, reloj a la derecha, y la pantalla central mostrando lo que estás reproduciendo, con el color de las luces de ambiente. Adoré este detalle.
Más que Apple CarPlay, Apple iPad, un tamaño realmente muy generoso. Además, inalámbrico. El menú de la climatización queda siempre fijo.
El nivel general de las terminaciones y los detalles es realmente aplaudible. Allá abajo asoma el sistema de sonido Burmeister de excelentísima calidad.
Techo doble corredizo adelante, un opcional que no debe faltar en la lista.
Plazas traseras realmente espaciosas, con salidas de aire incluídas. El problema es que son más para dos que para tres, porque el tercero tiene un asiento bastante incómodo y un túnel en el medio.
Baúl de dimensiones muy generosas y gran nivel de acabado.
Instrumental en vista clásica, el centro puede modificarse para mostrar otros datos. Al poner la multimedia, podemos controlarla desde el volante.
Así es el modo discreto, velocímetro que muestra la velocidad «cercana» y un reloj analógico a la derecha. Gran, gran detalle.

Mecánica y dinámica

En cuanto a la mecánica, en esta variante 180 equipa un impulsor cuatro cilindros de 1.496 cc de cilindrada, con turbocompresor e intercooler, que eroga una potencia total de 170 cv en el rango de 5.500 a 6.100 rpm, y una cifra de torque de 250 Nm presentes de 1.800 a 4.000 rpm. Integra también un generador integrado de arranque (ISG) que aporta 20 hp de potencia y 200 Nm de par. Según la marca, puede realizar el sprint de 0 a 100 km/h en 8.6 segundos, una velocidad máxima de 231 km/h. El consumo promedio declarado es de 6.5-6.2 l/100km.

Pasando al chasis, el Clase C equipa suspensiones delanteras independientes de cuatro brazos, mientras que en el eje trasero se sirve de un sistema multi-brazos suspendido de un portaeje. Los frenos son de discos ventilados adelante, y de discos sólidos atrás. Los neumáticos varían según versión y se listan a continuación junto al equipamiento.

Claramente toda esta technobabble (o blablablá tecnológico para aquellos que lo quieran traducido) tiene su efecto. El desempeño dinámico y mecánico del clase C es todo lo que podemos esperar de un sedán ejecutivo alemán. El andar es soberano ante cualquier condición de camino, ya que aunque tenga paquete estético exterior Avantgarde, los neumáticos son de un talón considerable para garantizar lo que importa, el confort de marcha antes que la sensación de deportividad inminente. Además, las suspensiones filtran de una forma exquisita las imperfecciones, priorizando siempre que los que vayan adentro no se vean perturbados por un camino imperfecto. De todas formas, cuando lo exigimos, se muestra bien plantado y siempre transmite seguridad, con una dirección muy directa, que no tiene vaguedad alguna.

La motorización también aporta a lo excelente de este conjunto, porque al tener este apoyo del generador integrado, la agilidad es una garantía de tiempo completo, lo cual hace que realmente sea placentero estar tanto al volante del clase C, como en cualquier otra plaza. El impulsor es casi insonoro, no vibra absolutamente nada, y tiene un nivel de refinamiento aplaudible, al igual que la transmisión. También esto es mérito de todo el gran trabajo de insonorización que tiene arriba este sedán.

La eficiencia es un atributo muy destacable en este producto, porque este 1.5 EQ Boost logra que este C180 tenga consumos como los siguientes: 15 km/l en ciudad, 20 km/l en ruta y 17,5 km/l de mixto, lo cual son cifras realmente destacables. Consume muy poco, pero no es para nada lento, de 80 a 110 km/h, el sedán se toma nada más que 4.4 segundos, que variaron muy poco según los modos de manejo. La caja se toma un momento para realizar los rebajes, pero usualmente es porque realiza un D9 a D3. Podemos tomarnos menos segundos si los hacemos mediante las levas que se sitúan en el volante. A 105 km/h en D8 el impulsor gira a 1.600 rpm, mientras que en D9 va a 1.300 rpm. La última marcha solo se engrana cuando vamos a velocidades superiores a 115 km/h aproximadamente. También tiene modos de manejo (Eco, Comfort, Sport e Individual) que permiten tener distintas experiencias. Destacable el modo Eco, que tiene función «Glide», desconectando la transmisión en situaciones particulares, garantizando mejores consumos y dejándose llevar en una especie de modo «velero».

Un motor muy moderno, tecnológico y eficiente. De encendido muy suave, ya que arranca con el generador.

Conclusión

Para concluir la nota, hay poco que decir, ya que al igual que cuando probé la GLC 300e que Mercedes-Benz nos entregó, el producto dijo todo lo que había que decir.

Para destacar de este C 180, es la dotación de equipamiento y de estética con la que llega al país, ya que no sufre ese efecto «entrada de gama» que en su momento quizá si sufrieron sufrir los clase C, y sufrió por ejemplo, la Clase A, GLA y GLB en variantes Style (chau, chau y adiós). El paquete Avantgarde exterior y -sobre todo- el interior, hacen que este C 180 sea realmente deseable a nivel de estilo.

También alabar el sistema MBUX de segunda generación, que hace que realmente sea una experiencia tener que usarlo, completo como ninguno y bien elaborado. Gran equilibrio de estética y funcionalidad. Para finalizar, recordar que como siempre a los vehículos premium está bueno reclamarles más asistencias a la conducción por el precio que piden, pero ya sabemos cómo funcionan estas dinámicas. Al menos todos los Mercedes-Benz cuentan con frenado autónomo de emergencia. Más allá de eso, por los U$S 59.900 que pide la marca, me parece un precio totalmente razonable y que cumple todo lo que promete.

Por lo demás, si se quedan con dudas, recordarles que fue el test más largo que hice, con 1.100 km en total, y por puro deseo. Es tan cómodo, elegante, fácil de manejar, y la casi displicencia de la forma en la cual hace todo bien, que uno simplemente no quiere bajarse de este nuevo Clase C.


LO BUENOLO MALO
-Comfort de marcha.
-Calidad de materiales en interior.
-Diseño interior.
-Diseño exterior.
-Comfort interior.
-Equipamiento de comfort.
-Sistema multimedia MBUX con LINGUATRONIC y espejamiento inalámbrico.
-Equilibrio dinámico.
-Prestaciones.
-Consumos contenidos.
-Autonomía.
-Falta de neumático de auxilio.
-Carece de llave manos libres.

Emiliano C.

Escritor y Director Principal de A Todo Torque Uruguay.

Ver todas las entradas de Emiliano C. →