ATT Contacto | Hyundai HB20S 1.0 Comfort 5 M/T

En A Todo Torque, por suerte, probamos muchas cosas, pero el auto más probado siempre en la historia de nuestro pequeño ATT, es el Hyundai HB20. Por nuestras manos ya pasó el HB20 1.6 Unique (ver nota), el HB20 1.0 Premium (ver nota) y el HB20X, la versión vestida de Indiana Jones (ver nota). Ahora, para continuar con la gama del pequeño segmento B brasilero, probamos la variante más accesible del sedán, el Hyundai HB20S 1.0 Comfort, con un precio de U$S 15.490. Vamos con el análisis.

Primera vez que pasa un HB20 tricuerpo a nuestro ATT. Sin la parte de tricuerpo, ya es el cuarto HB20 que utilizamos. Esta vez, el más accesible, U$S 15.490.

Diseño exterior

¿Qué podemos decir ahora sobre el HB20 en términos de diseño que no hayamos dicho hasta ahora? Quizá podemos hablar sobre como ha envejecido desde su lanzamiento, que creo que lo viene haciendo bien. El HB20 es un producto bastante trabajado en cuanto a su diseño, con combinaciones de líneas fluídas, con cortes abruptos y filosos en los sectores delanteros y traseros.

Un diseño lateral con un trabajo particular, con estilo notchback.

En él frente, se hace evidente el lenguaje de diseño de Hyundai, denominado “Sensuous Sportiness”. La parrilla es de dimensiones bastante generosas, y es muy protagonista ya que la trompa es muy baja.

Llantas de chapa con tazas de 14″ son de serie en esta variante accesible Comfort.

En el sector trasero, el diseño se estabiliza, y tiene una especie de silueta lateral que no recuerda tanto a un sedán, sino que está cerca del concepto de fastback, técnicamente, es un notchback (donde el volumen trasero es notablemente más corto que el primero y segundo).


Diseño interior y comfort

El interior del HB20 es un interior bastante sobrio, pero con materiales que, si bien en su gran mayoría son plásticos, son de buen porte, con una calidad de armado e insonorización agradables. En el HB20S, el color del interior es una especie de gris más claro, que le da un toque distinto.

La posición de manejo es agradable, con una butaca suficientemente cómoda y con suficiente sujeción lateral, se regula en altura y longitudinalmente. Sumado al volante plástico, que se regula en altura y profundidad, desemboca en un producto con un una flexibilidad de postura de manejo muy agradable.

Volante plástico, y tablero convencional. No será high-tech, pero es funcional y de buena calidad.

Frente al conductor, encontramos un tablero regular, con dos cuadrantes de aguja y una pantalla LCD central que entrega los datos de la computadora, el combustible y la temperatura del refrigerante. En el centro del interior, al ser la variante Comfort más accesible no encontramos una pantalla con sistema blueMedia, sino que encontramos una radio convencional con Bluetooth y MP3, un puerto USB y AUX, con dos parlantes en total, que tienen una calidad de sonido mejorable, pero están bien.

Pasando al sector trasero, encontramos que el espacio para cuatro personas es muy agradable, mientras que el tercero ya irá más elevado y potencialmente tocará la cabeza contra el techo que va en caída, aunque no molestará tanto el falso túnel de transmisión, bastante plano.

El asiento de conductor situado para un conductor de 1.84m, mientras que el asiento de acompañante ya está adelantado como para garantizar comodidad para cuatro ocupantes.

La gran razón del HB20S frente a su hermano hatch, es claramente el tercer volumen que beneficia la capacidad del baúl, que se determina en 475 litros, una capacidad muy generosa para las medidas exteriores del pequeño sedán brasilero. También sigue doliendo en este producto el auxilio temporal, en medida T125/80/D15.


Desempeño mecánico y comportamiento dinámico

Hyundai incorporó a la gama de HB20, una versión mucho más accesible, con motor 1.0 de la familia Kappa de Hyundai-Kia, un impulsor tricilíndrico de cuatro válvulas por cilindro con 80 CV de potencia a 6.000 rpm y 102 Nm de par a 4.500 rpm, asociado a una caja manual de cinco relaciones. Con este impulsor, la marca declara 161 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 14,5.

En la ciudad, es un impulsor con una respuesta agradable aunque siempre mucho más cómodo arriba de las 2.000 vueltas por minuto, ya que si de por si la potencia no es un atributo que se le escape a chorros, no tiene ningún tipo de sobrealimentación que le atribuya una entrega más potente en baja. De todas formas, el 1.0 tricilíndrico que equipan estos HB20 es muy bueno, no vibra casi nada, y la carencia de entregas no es tanto culpa del impulsor, sino del peso y que no es un impulsor para este producto. Si se ve más perjudicado en la zona baja del cuentavueltas, toda la «conversación» debe entablarse a partir de 3.000 vueltas si queremos un manejo muy ágil, debajo de esto, manejo muy tranquilo.

En ruta, lo bueno que daba en ciudad, quizá se complique más. La respuesta del 1.0 es un poco insuficiente en ruta, cosa que suele suceder con estos productos que mezclan una estructura de producto de segmento B, y un motor de segmento A, que claramente no está pensado para mover una carrocería de este porte. De todas formas, es un gran 1.0 tricilíndrico, ya que está muy bien insonorizado, y trabajado en cuanto a sus vibraciones, se mitigaron casi totalmente. Cumple con su cometido de llevarte de un punto A al B, pero hay que ser conscientes de sus limitaciones.

La gama HB20 en su totalidad, equipa 4 airbags y control de estabilidad y tracción de serie.

Pero cuando colocamos esta mecánica en un producto de tamaño segmento B, si bien los consumos son algo maravilloso de estos combos mecánicos, las respuestas merman casi totalmente y complican el tránsito ágil en ruta. Cuando tenemos que realizar este tipo de sobrepasos, es casi que obligatoriamente necesario bajar de marchas hasta una tercera para poder efectuarlos de forma segura. Por ejemplo, en el caso del HB20S (dado su tercer volumen) probamos las recuperaciones con carga y cuatro en el habitáculo. Las cifras fueron de 7.2 segundos para pasar de 80 a 110 km/h en tercera, 10.35 segundos en cuarta, y unos extensos 14.50 en quinta marcha. Numeros todos muy modestos, y que complican su porte de «auto familiar» a la hora de encargar trayectos largos en ruta, con carga y aire.

Bajo maniobras exigentes o a alta velocidad, la carrocería tiende a balancear y «acostarse» con facilidad, es muy blando y requiere la entrada en acción del ESP. Por suerte, es de serie.

De todas formas, los consumos son la estrella del combo mecánico, en ciudad obtuve una cifra de 6.9 l/100 km en ciudad, 5.2 l/100km en ruta, y un ciclo combinado de 6.1 litros cada 100 km. Como datos, a 100 km/h el 1.0 gira a casi 3.500 rpm, y a 110 km/h a 3.750 rpm. Si bien el impulsor va bastante enroscado, no es molesto dado el correcto nivel de insonorización que mantienen en toda la gama.

En la dinámica, el setteo es muy convencional y está pensado para el lado del comfort, pero siendo bastante accesible. Mcpherson delantero y eje rígido detrás, por ende, algunas sequedades pueden sentirse demás allí si somos muy poco cuidadosos, pero en general, y con las llantas de chapa de 14″ que equipa este accesible tricuerpo, transmite un andar cómodo y que se desenvuelve con soltura en el ámbito citadino. En la ruta, la reducción del rodado lo hace sentir quizá un poco más flotador de más, el viento puede perjudicarlo, además de que el tacto de la dirección no es el mejor, no se siente tan a gusto. El HB20 de segunda generación se desenvuelve excelente con llantas de 15″, con 16″, ya es un poco duro de más, y con 14″, es blando de más.


Conclusión

Para concluir, una pequeña adivinanza:
¿Qué tienen en común un Hyundai HB20S 1.0 como el que probamos con un Rolls Royce Phantom, un Mercedes-Benz S 600 Maybach, un Bentley Flying Spur y un BMW 750Li?

Además de la cantidad de ruedas, lo que comparten estos tan lujosos productos con el accesible sedán brasilero, es que lo más lindo de utilizar este HB20S, lo van a tener los que vayan en los asientos traseros. Manejarlo está bien, aunque claramente no se le puede pedir ninguna sensación de vértigo, a un sedan people-carrier con 80cv de potencia de un 1.0 tricilíndrico, read the room.

Como auto accesible, y un buen «primer auto», el equipamiento de seguridad es bastante correcto, porque ya incorpora la última novedad de la gama, airbags laterales, que se suman a los frontales y el control de estabilidad y tracción de serie. En cuanto a la potencia, es suficiente y nada más, de nuevo, read the room, tiene un público muy claro y específico. La relación precio-producto es correcta, y poco más importa en un producto con estas intenciones. Es un auto tan bien de consumo como una camisa, pretende vender, y lo está haciendo excelente, con 339 unidades vendidas en el mes de abril. Y porque no, es una gran herramienta de trabajo.

Y por qué no, puede ser divertido también.

LO BUENOLO MALO
-Habitabilidad para 4.
-Consumos contenidos.
-Relación precio-producto.
-Equipamiento de seguridad.
-Tamaño de baúl.
-Diseño correcto.
-Garantía.
-Auxilio temporal.
-Falta de respuesta a bajo régimen.
-Habitabilidad para 5.
-Suspensiones blandas de más en ruta.
-Si bien mejoró la seguridad con cuatro airbags, arrastra un mal resultado de auditoría en Latin NCAP (ver nota)

Precio y garantía

  • Hyundai HB20S 1.0 Comfort – U$S 15.490
  • Garantía de 5 años sin límite de kilometraje.

Emiliano C.

Escritor y Director Principal de A Todo Torque Uruguay.

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