A muy poco tiempo de su lanzamiento en el país, pasó por el garage de ATT la variante inédita del compacto más simpático de la firma japonesa (país del que, por cierto, proviene este producto) el Suzuki Swift Hybrid. La información más técnica y todo lo que refiere a su lanzamiento en el país, te lo contamos en esta nota: (ver nota) Vamos con la evaluación.


Diseño exterior

Comenzando por la cobertura de este pequeño Swift Hybrid (que llega al país además con su último reestyling), ya podemos decir que es un diseño muy agradable y que nos despierta varios sentimientos, como ya les contamos.

El Suzuki Swift es un auto de dimensiones bastantes acotadas, en un mercado donde todos los productos tiende a hacer lo contrario, el Nuevo Suzuki Swift SHVS mide solo 3.845 mm de largo, 1.735 mm de ancho y 1.495mm de alto. Esto repercute en varias cosas. Primero que nada en la imagen exterior, que destaca por ser un producto pequeño y alegre. También en lo increíblemente ágil y dócil que es de manejar en ciudad. Y por último, más que en su habitáculo, en el baúl. Pero ya llegaremos ahí. Por otro lado, (y hablando en general de todo el conjunto exterior) es un producto de líneas suaves, bien-humoradas, felices y agradables, de nuevo, en un mercado que tiende a la dureza de diseño, a la «fortaleza», la agresividad y la sobredeportivización.

Comenzando por el frontal, encontramos que añadió en este restyling unos items que valen destacar, por ejemplo, este cromado que se sitúa en la mitad de la parrilla (de dimensiones generosas) del Swift. También incorporó iluminación diurna LED, sobre los faros antiniebla. El conjunto óptico es convencional, tratándose de faros halógenos, pero de poder suficiente, solo eso. Algo que vale mencionar, es que el despeje del Swift es bastante reducido, ya que este producto elaborado en Japón, también se comercializa en Europa, por ende, hay que tener precaución para no tocar abajo en nuestras calles de ensueño.

En el lateral, uno realmente se da cuenta de lo acotado del largo del Suzuki Swift, sobretodo por el largo de la ventana de las plazas traseras y el ancho del pilar C. De todas formas, el diseño en este lado también es muy agradable, con los pasarruedas suficientemente marcados, y un lateral bastante limpio, apoyado también por el recurso de situar el tirador de la puerta trasera a la altura del vidrio (lo que quizá se lleva un poco de sensación de espacio interior consigo). Recurre también al recurso del pilar A en color negro, lo que junto a toda la trama de color negro que recorre el lateral superior, desemboca en este techo del tipo flotante, que en esta unidad esta en color gris metalizado, realmente muy lindo. Además, el frontal y el remate trasero se integran bastante bien en el lateral. También destacar el diseño de las llantas de aleación de 16″, en neumáticos 185/55 R16.

En el remate posterior, encontramos un planteo bastante limpio y por sobre todas las cosas, agradable y bonachón, las ópticas tienen luces de posición LED en forma de C invertida, y las de freno se ocupan de estos ocho diodos que se encuentran en la parte interna. También hace la aparición la insignia de Hybrid, ya hablaremos de esto. La ventana trasera es de buenas dimensiones, lo que garantiza una visibilidad suficiente. El diseño tan limpio que vemos, también es fruto de que este Swift Hybrid no trae sensores de estacionamiento traseros, una pena.


Diseño interior y habitabilidad

Pasando al interior, encontramos un planteo particular, pero que tiene algunos puntos muy fuertes, y que honestamente, fueron una sorpresa. El mismo es claramente convencional, y por el precio tiene sentido que esperemos un único tipo de materiales (promedio) pero todavía queda verificar algo importante, la calidad de armado, procedamos con esto.

El interior se encuentra compuesto de un estilo bastante convencional, con aires quizá un poquito más «Sport» en el cuadro de instrumentos, y en la postura de manejo. Hablando de la misma, si bien es muy buena, es un tanto limitada ya que el volante carece de regulación en profundidad, aunque tiene generoso ajuste en altura, algo es algo. Las butacas delanteras, por tanto, son muy cómodas y tienen un mullido excelente, más cómodo que duro y deportivo. La sujeción lateral es realmente patente y permite pasar horas sentado en este Swift sin cansancio alguno.

Lo particular del interior es que sucede por ejemplo, lo mismo que con el Peugeot 208 que ya evaluamos (ver nota), que es producto de las dimensiones del vehículo. Me refiero a que por ejemplo, el parabrisas es de dimensiones reducidas y está bastante cercano a nosotros, al igual que los pilares A, que también son cortos, al igual que las ventanas, y casi todo en este Swift. Antes de seguir con lo demás, un punto en contra en este apartado, es que el botón de las luces de emergencia está realmente arriba y lejos, muy poco ergonómico.

Bien enfrente al conductor, encontramos el tablero de instrumentos, que es bastante convencional, pero cumple su función. Se trata de dos cuadrantes analógicos, que dentro de si mismo incluyen los indicadores de temperatura del refrigerante, y la cantidad de nafta. Está muy bien diseñado, con círculos rojos exteriores que están retroiluminados, y un recubrimiento tipo metálico. Además tiene esta línea roja que se encuentra encima de los testigos, que no cumple ninguna función, pero ahí está. La pantalla central incorpora la información de la computadora de abordo, e incluso puede mostrar un flujo de la energía del sistema micro-híbrido. Es bastante anticuada, monocromática y demás, pero es bastante útil.

Hoy día no podemos olvidarnos del apartado de la multimedia en cualquier auto, ya que hay clientes que le dan tanta importancia que puede llegar a ser definitorio a la hora de elegir un producto. En fin, acá es donde el Swift padece. La opción elegida en este Swift Hybrid es una multimedia que no es de fábrica, sino que está instalada en nuestro país. Se trata de una pantalla de 10″ que tiene un funcionamiento realmente mejorable. La parte del sistema nativo de la misma suele estar un poco laggeada y aletargada a la respuesta táctil, que además, con este acrílico requiere un poco más de presión. Ni hablar de los botones que funcionan muy aleatoriamente. También me molesta un poco la ausencia de perillas para regular el volumen, nos vamos a tener que servir solo de la palanquita en el volante. Lo bueno es que quizá no se encuentra tan mal encastrada en el interior, no desentona tanto. La definición de la pantalla es correcta, nada más, pero el tamaño es generoso.

Lo bueno (y más considerando las generaciones anteriores) es que esta central multimedia permite la conexión a Apple CarPlay o Android Auto, lo que mejora suficientemente la interacción con la misma. Pero hay un problema con esto, y es que, como podrán ver, no hay ningún puerto USB cerca, ni en ninguna parte de la plancha. Al ser la pantalla instalada aquí, el puerto USB se trata de un cable que sale de la guantera y tiene un USB hembra al final, no puede ser. Pero como nos afrontamos a las adversidades del primer mundo, a los que compren este producto les recomendamos que no saquen el cable por la guantera y ahorquen el cable contra los plásticos.

La solución a esta precaria situación, es sacar el cable por debajo de la guantera y esconderlo detrás de los plásticos, hasta poder dejarlo delante de la palanca de cambios, es la forma más sana y menos cavernícola de hacerlo, usemos el 100% de nuestro cerebro.

Sacando del medio a nuestro McGyver frustrado, pasamos a las plazas traseras del Swift, que sorprenden por su habitabilidad. Con esto no me refiero a que tiene la habitabilidad de un segmento C, pero con un tamaño casi segmento A, logra la misma habitabilidad que un segmento B. Para dos personas el espacio es adecuado. Por ejemplo, yo mido 1.84m de estatura, y detrás de mi döppelganger que maneja mientras yo voy detrás, entro tranquilamente con un poco de lugar de sobra en las piernas, en la cabeza voy más tranquilo aún. Para cuatro está bastante bien, ya para cinco, es casi imposible, aunque el falso tunel de transmisión no sea tan elevado. El respaldo está un poco inclinado de menos, pero no es para nada incómodo. Lo que si nos envía un poco al pasado, son los levanta-vidrios traseros, que no son eléctricos, sino que hay que trabajar los brazos.

A la hora de cargar cosas en el baúl del Swift es quizá donde más le duele sus medidas exteriores, porque puede alojar nada más que 242 litros en total, y pasan a ser 556 litros al rebatir los asientos en formato 60:40, no está tan mal. No deja de ser una capacidad acotada, y si esto es un impedimento para los que están pensando en este producto, deben empezar a reemplazar ese pensamiento, con el pensamiento de un Baleno, u otra opción. La otra mala noticia acá, es lo que encontramos debajo del baúl.

Una rueda de auxilio temporal Maxxis de medida T135/70 R15, al menos combina color con el Rush Yellow Metallic.

Desempeño mecánico y comportamiento dinámico

La gran novedad por la cual estamos evaluando a este Nuevo Swift, es porque al nombre del modelo, le sigue la palabra «Hybrid». El sistema propulsor, equipa el impulsor K12D de 1.2 litros de cilindrada del tipo DUALJET con dos inyectores por cilindro, doble árbol de levas a la cabeza con 16 válvulas y doble regulación variable de válvulas Dual-VVT, que puede entregar 90 cv de potencia a 6.600 rpm. El torque mientras tanto se sitúa en 120 Nm presentes a 4.400 rpm. Pero también el motor eléctrico que equipa es del tipo ISG y tiene una entrega de 1.94 kW adicionales a 800 rpm. La transmisión es manual de 5 velocidades, y la tracción es delantera.

En una lengua estríctamente técnica, el Swift es un micro-híbrido. Es decir, el Swift no tiene la capacidad de realizar tramos en modo eléctrico. La actividad del SHVS (Smart-Hybrid-Vehicle-by-Suzuki) está basada en el trabajo conjunto del generador ISG (Integrated Starter Generator), que cumple varias funciones con el cometido de reducir el consumo de combustible y las emisiones de dióxido de carbono (CO2), y una batería de litio de 10 Ah. Cuando el vehículo se detiene, por ejemplo, ante un semáforo, el motor se para automáticamente, gracias a la función Auto Stop, y el resto de componentes eléctricos sigue operando, alimentado por las baterías, mientras se ahorra carburante. El ISG también trabaja como motor de arranque y asiste al propulsor térmico al iniciar la marcha o cuando el conductor acelera, para optimizar el gasto de gasolina y aportar un mayor rendimiento. En fases de frenado o deceleración, la función regenerativa usa la energía que se produce para generar electricidad y recargar las baterías.

¿Cómo funciona el sistema SHVS?

Entonces, el protagonista de esta historia, es el impulsor K12D de tan solo 1.2 litros de cilindrada, que tiene una potencia total de 90 cv a 6.600 rpm, y 120 nm presentes a 4.000. La traducción de estas cifras en su desempeño cotidiano se resumen en un motor progresivo, con una facilidad notoria para subir de vueltas rápidamente. El Swift podría ser híbrido o no (o micro-híbrido) que sería un producto realmente eficiente de todas formas, ya que el motor de doble inyectores que porta esta unidad es muy eficiente, logrando buenas prestaciones con consumos ultra-contenidos, y más aún cuando lo asiste el motor eléctrico en los momentos de mayor gasto.

Asociado a este impulsor se encuentra una caja manual de cinco relaciones, con marchas bien escalonadas que permiten tener una buena salida en baja, sin perjudicar a lo que es un reglaje de quinta marcha coherente en ruta, ya que por ejemplo, a 100 km/h el motor gira a 2.500 rpm, no está nada mal. El tacto de la caja además es muy satisfactorio, con recorridos cortos y precisos, el clásico click entre marchas que siempre nos gusta.

Quizá para aquellos miembros del club «+100cv o nada», sea necesario que les recuerde algunos datos. Este Swift Hybrid pesa tan solo 880kg, y mide 3.845mm de largo. La motorización le imprime una agilidad muy reconocible, y es por el lado de la dinámica que destaca.

En la ciudad, el Swift es realmente un placer de manejar, siendo superado únicamente por los autos eléctricos, a mi gusto (y sin las desventajas que tienen estos). La respuesta en baja es siempre patente, la dirección es precisa y liviana, el tacto de la caja es muy agradable, al igual que el de los pedales. El sistema Start & Stop asistido por el ISG funciona de maravillas, sin fallar ni molestar una vez en todo nuestro período de prueba. La ligereza que maneja y la rigidez que le promete la plataforma HEARTECT realmente son patentes, algo que me sorprendió particularmente cuando lo pasé por empedrados. Al pasar por estas superficies, el Swift manifiesta una solidez estructural particular. De todas formas, como ya aclaré encima, el despeje es reducido, así que ojo al piojo. Por el lado de las llantas, no suelen transmitir muchas asperezas al habitáculo.

Solo quizá harían de la experiencia en ciudad con el Swift algo más placentero, la presencia de sensores de estacionamiento traseros, ya que la cámara de la central multimedia instalada en nuestro país, no es de completa ayuda, a pesar de tener una definición correcta.

En la ruta, el Swift se muestra también muy contento, con un aplomo destacable, garantizado por un despeje al piso reducido y una figura bastante cuidada. La experiencia también es segura porque, ante cualquier eventualidad siempre está el control de estabilidad, pero además, la dirección es muy directa. De todas formas, es realmente un poco molesto el ruido que transmiten los neumáticos al habitáculo, que se traduce en un murmullo constante, que depende del estado de la ruta.

La combinación de una potencia decente y un peso bastante reducido, hacen que permita realizar maniobras de sobrepaso con completa seguridad. Como garantía de esto, en nuestros registros de prueba, obtuvimos los siguientes tiempos de 80 a 110 km/h. En tercera marcha: 5.35 segundos, en cuarta marcha: 8,80 segundos, en quinta marcha, unos largos 13,8 segundos. Para este nivel de potencia, está bastante bien.

Ya que hablamos de cifras, hablemos de lo que más nos pidieron, que son los consumos. En el ambiente citadino, el conjunto micro-híbrido del Swift arrojó como mejor registro 5l/100km (20 km/l). En ruta, llegó a los 4.4l/100km (22.7 km/l). Los números son realmente excelentes, y sobretodo en la ciudad, donde realmente cuesta hacer que bajen los 37 litros de tanque.

Además de ser realmente eficiente y un placer de manejar tanto en ambientes ruteros como citadinos, el Swift es también un producto muy divertido. A la hora de exigirlo en curvas, el ESP entra en acción rápidamente pero sin cortar la diversión. Los balanceos de carrocería son muy moderados, con cambios de apoyo sólidos y predecibles que permiten divertirse con seguridad. Aunque no sea su target, y en un contenedor más inocente, el Swift es incluso más deportivo en su dinámica que algunos competidores que se precian de tales y no lo son. Gran equilibrio dinámico.


Equipamiento

El Swift SHVS se comercializará en un solo nivel de equipamiento denominado GL, que equipa lo siguiente:

Doble airbag frontal, doble airbag lateral y doble airbag de cortina, control de estabilidad (ESP), control de tracción (TC), sistema antibloqueo de frenos (ABS), asistente de arranque en pendientes, luces de circulación diurna LED (DRL), luces antinieblas delanteras y traseras, cinturones delanteros regulables en altura, cinco cinturones inerciales de tres puntas con pretensionadores y limitadores de fuerza, cinco apoyacabezas, ganchos ISOFIX y superiores para sillas de niños, aviso de cinturones delanteros y traseros no abrochados, dirección asistida, aire acondicionado, bloqueo de puertas con control remoto, vidrios eléctricos delanteros, espejos exteriores eléctricos, sistema multimedia de 10″ con Apple CarPlay y Android Auto, sensor de luz. volante forrado en cuero con comandos, asiento de conductor regulable en altura, asiento trasero rebatible 60:40, apertura de baúl con comando interior, luces de posición y traseras LED, computadora de viaje, toma 12 V, apertura remota del tanque de combustible, baúl con tapa y luz, aviso de luces encendidas y llave olvidada, manijas interiores cromadas, manijas exteriores color carrocería, limpiaparabrisas con intermitente regulable, limpialuneta trasera, 2 posavasos delanteros y uno trasero, cuatro portabotellas, pilares delanteros A y B negros, parrilla delantera cromada, llantas de aleación de 16″ con neumáticos 185/65, pintura bi-tono con techo negro (sin costo adicional).

Por el precio de U$S 19.990 que se pide por este Swift Hybrid, no son muchas más las cosas que podemos pedir ya que el equipamiento esta francamente correcto. Sin embargo, y enfatizando el enfoque citadino que propone este Swift, me hubiese parecido pertinente la inclusión de sensores de estacionamiento traseros para facilitar las maniobras (aunque de por si, ya son fáciles dado el tamaño y demás). De todas formas, la dotación es correcta y muy buena en cuanto a seguridad, con seis bolsas de aire, frenos ABS y control de estabilidad (ESP) y tracción (TC). Es de los productos más accesibles con este nivel de seguridad.


LO BUENOLO MALO
-Diseño exterior
-Prestaciones de la mecánica
-Consumos
-Equilibrio dinámico
-Agilidad urbana y tamaño reducido
-Excelente relación precio-producto.
-Equipa seis airbags y control de estabilidad y tracción.
-Sistema de info-entretenimiento podría ser mejor.
-Habitabilidad para 5.
-Baúl reducido.
-Auxilio temporal.

Conclusión:

Como siempre, al final resumimos nuestros pensamientos sobre el producto evaluado. En este caso, por fuera el Swift es un producto que nos encanta, con una propuesta que quizá va a contramano del resto del mercado, con dimensiones acotadas y un diseño más amigable y lindo, que agresivo y deportivo, además combina esto con una gran paleta de colores, que le añaden más personalidad.

Pasando al interior, un interior suficientemente grande para el tamaño exterior, de calidad promedio y buen armado. El espacio es para cuatro, ya que para cinco se complica porque la plaza central es complicada.

La mecánica es simplemente muy buena, con consumos tremendamente contenidos e ideal para los que busquen un producto para uso mixto. La transmisión se lleva de maravillas con ella, y lo vuelven un combo ideal para llevarse por delante al denso tráfico urbano. Es un auto de 20 km/l promedio, pero no se priva de ser divertido, porque gracias al bajo peso y la suficiente potencia, tiene buenas prestaciones y una dinámica de chasis excelente. Entiendo que hay gente que quizá le parezca de mal gusto o les «moleste» que tenga insignias y nombres que digan «Hybrid» y no «Mild-Hybrid» (que es lo que es). Pero la verdad es que comparado al buen rendimiento que tiene el auto, poco importa ello, es una jugada de marketing también y hay que saber entender que a veces en pro de la comunicación, se suelen tener esos efectos en contra de los tecnicismos.

Hoy día, este Swift Hybrid es de los autos que más alegre se lo ve recorriendo la ciudad, de los más seguros por menos de U$S 20.000, y con una relación precio-producto particularmente buena, sin dudas es una gran compra.


Precio y garantía

  • Suzuki Swift 1.2 GL Hybrid – U$S 19.990
  • Garantía de 3 años o 100.000km.
  • El sistema híbrido tiene 5 años o 140.000km de garantía.
  • Comercializa: Suzuki Uruguay. Av. Rondeau 1745. Tel. 29247700. http://www.suzuki.com.uy