ATT Prueba: Peugeot New 208 1.6 Feline AT6

Por unos días, y finalmente, ATT estuvo evaluando a la nueva generación de uno de los productos más conocidos de nuestra región, el 208. Este pequeño compacto sufrió una renovación completa en el viejo continente, y también en el nuestro. Ahora llegará a nuestro país desde Argentina en dos variantes, Allure y Feline, ambas con el motor EC5, un mil seiscientos tetracilíndrico con 115 CV y 150 Nm de torque. En las versiones Allure se relaciona con una manual de quinta o una automática de seis relaciones. En la tope de gama Feline, es exclusivamente automática de origen AISIN.

En términos de medidas, el nuevo 208 mide 4.055 mm de largo, 1.738 mm de ancho, 1.960 mm incluyendo espejos, 2.538 mm de distancia entre ejes y 1.453 mm de altura. El peso en orden de marcha en versión Allure MT se sitúa en los 1210 kg, 1249 kg en Allure AT, y 1252 en Feline AT.  La capacidad del tanque de combustible es de 47 litros, y el baúl aloja 311 litros. En comparación a la generación anterior, es 80 mm más largo, 2 mm más ancho y 17 mm más bajo, manteniendo si los 2.538 mm de distancia entre ejes y aumentando en 13 los litros del baúl, perdiendo 8 en la capacidad del tanque de combustible.

En cuanto al chasis, las suspensiones delanteras son de tipo pseudo McPherson con amortiguadores independientes, mientras que el esquema trasero es de traversa deformable con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos. Los frenos delanteros son de discos ventilados, mientras que los traseros son convencionales de tambor.


Diseño exterior

Siendo totalmente honesto desde el arranque, creo que es certero decir que el segmento B Mercosur no se destaca particularmente por ofrecer productos de estética deslumbrante. Si bien la mayoría de los productos son de buen gusto y con un porte más conservador que jugado. Por ejemplo, y listando los que ya estuvieron en ATT, el Nuevo Onix (ver evaluación), si bien es bastante agradable a la vista, tira a lo común. Avanzando, el HB20 Unique (ver evaluación) ya era más jugado y es bastante agradable. Como lo más atractivo del segmento B que evaluamos en este sitio, coloco al Renault Clío IV (ver evaluación) (aunque no es Mercosur) producto muy atractivo pero que en Europa ya sufrió una actualización. Pero por ejemplo, el 208 de generación anterior ya era un producto realmente atractivo, además considero que era un producto que estilísticamente podía aguantarse unos años más, que seguiría siendo atractivo.

De todas formas, el 208 cambio radicalmente en términos generales, ahora este producto se relaciona de forma directa con lo que son sus parientes de gama, como 2008, 3008, 5008 y 508, y esto se nota en todo el appeal general del diseño que adoptó la casa francesa, que de por cierto, es realmente agradable y le sienta muy bien a cada uno de sus productos, pero que se distinguen bien y no son solo un calco de lo mismo.

Para empezar a desentrañar este asunto del diseño que tan importante es en este 208, en el frontal encontramos detalles que lo hacen inconfundiblemente un Peugeot, como por ejemplo, estas firmas lumínicas que está adoptando la marca, que se destacan siempre más en las versiones tope de gama, que portan proyectores en vez de ópticas convencionales. Esta firma lumínica tan curiosa que funciona de DRL, se compone de 3 lineas verticales que se colocan en la óptica misma, pero añade estas líneas externas a la óptica que se sitúan en el paragolpes, que simulan ser las garras del León, un detalle agradable y bien mantenido a lo largo de la gama de productos.

La parrilla es de dimensiones generosas, con detalles metálicos y el logo del león en el medio de la misma. Un detalle que personalmente encuentro muy agradable, es que la insignia del diseño se encuentre en el frontal del auto, haciéndole un guiño a los modelos de la marca en tiempos de antaño, que también usaban ese agradable detalle.
En el frontal, este 208 Mercosur además deja ver una de las cuantas adaptaciones que se le hicieron al modelo para volverlo apto para nuestros lares. Por ejemplo, se aumento entre 12 y 14 mm el despeje libre al suelo, y se modificó el ángulo de ataque, pasando de 14 a 16º. Otra diferencia es que el 208 del viejo continente, tiene el capo de aluminio, mientras que el regional usa un material más convencional, acero. También es pertinente recordar que este 208 viene a estrenar la plataforma CMP a nivel regional.

Pasando al lateral del 208, es quizá donde más se «estabiliza» el diseño, ya que incluso tiene aires que recuerdan fuertemente a su hermano de generación anterior, sobre todo por la forma de las ventanillas traseras. De todas formas, sigue siendo muy agradable. Algo que es real, es que en esta perspectiva se nota fuertemente las adaptaciones del modelo regional con respecto al Europeo, se evidencian más que nada por dos cuestiones, que se acentúan en conjunto. Una es que los neumáticos del 208 regional no soy muy grandes, en medida 195/55, con llantas denominadas «Kenobi» que tienen un diseño agradable. De todas formas, no me molesta en absoluto el tamaño de los neumáticos, ya que ayudan al gran confort de marcha del 208, lo prefiero antes que tener rodamientos que comprometan tal andar. Por otro lado, se nota fuertemente el aumento del despeje en el 208 que nos tocó de este lado del océano. De todas formas, esto se nota fuertemente cuando lo comparamos con su hermano Europeo, pero al día a día viéndolo en nuestro continente, estamos acostumbrados a este tipo de soluciones. Cabe destacar también que por ejemplo, el techo cielo es un ítem fijo en las distintas versiones que se ofrecen en nuestro territorio, ya que la versión de entrada de gama acá es Allure, pero Allure en realidad es una versión intermedia, y no básica. La básica se espera para el 2021.

Pasándonos al remate posterior de este pequeño león francés, encontramos un planteo que se condice con el estilo de los demás miembros de la manada, con un baúl recorrido de punta a punta por un listón en color negro, en el cual se inserta el logo de la marca, y al cual se adhieren las ópticas traseras, compuestas por tres líneas verticales, que simulan garras, con faros convencionales en este lado del océano, pero LEDs en el viejo continente. De todas formas, el diseño finaliza por el sector trasero con un planteo congruente y que tiene que ver con lo que se plantea al frente. En esta zona quizá algo que se nota particularmente es que la postura del 208 tiene cierto aire más musculoso en los laterales que al 208 que reemplaza, al igual que en baúl, donde también se lo nota bastante fornido. En esta versión Feline incluye un spoiler trasero en color negro, que realmente le añade estilo al 208. Un dato curioso, es la tapa del depósito de combustible, que es enorme, esto se debe a que la comparte con el e-208, que porta una del mismo tamaño para alojar los puertos de carga.


Diseño interior y confort

Si hay una marca que últimamente viene destacándose por su personalidad casi única a la hora de tratar los interiores de sus productos, es Peugeot, con su tan famoso I-Cockpit, esta solución que aglomera un volante de medidas reducidas, situado en una posición más baja de lo usual, y un cuadro de instrumentos que, en vez de observarse a través del aro del volante, se observa por encima de este, obligándonos a usar una postura de manejo distinta a lo que es usual en cualquier otro auto que no sea de esa firma. Está a medio paso entre ser un instrumental convencional y un Head-Up Display. El objetivo de este i-Cockpit entonces, es obtener una postura de manejo y una experiencia distinta al volante, procurando también la seguridad, ya que toda la información que se encuentra en el cuadro de instrumentos, es más accesible sin tener que desviar tanto la mirada del camino.

En este caso, incorpora una versión mejorada del i-Cockpit denominada Quartz 3D, que, tal como su nombre lo indica, muestra la información disponible en esta pantalla, en tres dimensiones, que no es ninguna estrategia de marketing ni branding más interesante, realmente es así. De todas formas, este sistema se compone de dos pantallas, una frente al conductor, y otra a 90º por encima de la anterior, que refleja en la pantalla principal, generando así esta sensación de tres dimensiones. Un toque muy agradable. El display tiene infinidad de información y permite albergar un montón de variadas configuraciones y formas de mostrarla. En cuanto al volante, es de buen diseño, está forrado en cuero y tiene los extremos superiores e inferiores achatados, algo poco usual, pero muy agradable a mi criterio.

En cuanto al planteo general del interior, Peugeot reemplazó casi todo lo que era el planteo del 208 anterior, y lo alineó con lo que son las tendencias de diseño interior que están usando, por ejemplo, en el 2008, producto con el que es prácticamente, idéntico (estéticamente, no así en calidad). La diferencia de calidad comparada a su hermano de generación anterior es muy grande, ya que en algunas partes del habitáculo encontramos plásticos de inyectado blando, y una apariencia similar fibra de carbono. Siendo completamente honesto, Peugeot podría decir que tiene el mejor habitáculo del segmento, y en varios términos. La comodidad es espectacular, tanto de la dinámica del producto (de la cual hablaremos en el respectivo apartado), como las butacas finalizadas en Alcantara, tela y cuero.

Otro detalle agradable en el interior de este 208, es en la consola central, cuyos típicos comandos que ahí se encuentran, tales como las luces de emergencia, bloqueo, desempañador trasero y frontal, están dispuestos en estilo piano, con un tacto muy agradable y de real reconocible buen armado. De todas formas, si miramos en la parte superior de esta zona encontramos que encima de los teclas tipo piano, encontramos unos relieves que en. la versión Europea de este lindo 208, solían ser botones táctiles. Y así hay también un botón ciego en la consola central inferior entre ambas butacas delanteras.

Bajo estas teclas de estilo piano, se encuentra un cargador inalámbrico que tiene la posibilidad de quedar cerrado por completo mediante esta bandeja cubierta en negro piano, que le da un toque bastante sofisticado, además de que tiene una apertura y cierres de buena calidad. La contrapartida de la cobertura de estos paneles del interior, es lo fácil que atraen la suciedad, al igual que las huellas dactilares.

En cuanto a los términos generales del interior de este 208, es sin lugar a dudas, de lo más atractivo y distintivo que podemos encontrar en el segmento, al igual que sucede con el 2008, el SUV de la marca europea. La calidad de armado es sorprendentemente buena, y acalla prejuicios que muchas personas (y periodistas) podemos llegar a tener de los armados regionales de productos. De todas formas, lo decepcionante se hace notar en algunos detalles de materiales, y ciertas inestabilidades e incongruencias que aparecen en el interior. Por ejemplo, todo el panel frontal que recubre el interior, con este tramado similar a fibra de carbono, es un plástico de buena calidad y más blando que lo demás. La trama de este material sigue hasta las puertas, recorrida por debajo por una linea de negro placado. Pero lo llamativo, es que en las puertas, el mismo material, con la misma trama, pasa a ser de un plástico rígido. Algo a lo que no le encuentro el sentido. Además, como podrán observar hay un panel-gap que a más de un obsesivo-compulsivo como yo, le va a doler.

Algo curioso que también sucede con el interior del pequeño león latino, es que las dimensiones del interior son llamativas, ya que por ejemplo, la distancia que hay entre el borde superior de la pantalla multimedia y el espejo retrovisor (que no, no es de antiencandilamiento automático aunque parezca mentira), es literal, de 4 dedos bastante juntos. Bajando a la que ya nombramos, la pantalla del sistema multimedia de 7″ se encuentra integrada bastante bien al diseño general del conjunto interior, pero se delata sola en algo que dejó de lado con su hermanito europeo. La pantalla está acompañada por unos simil botones, que aplican a funciones como ir al Menú principal, subir y bajar el volumen, y la función de apagar la pantalla. Pero si miramos con atención, vemos que los bordes son mucho más grandes, y esto es porque en el Peugeot 208 Europeo, esta pantalla asciende sus dimensiones a unas generosas 10 pulgadas, además de que usa un sistema multimedia nuevo.

De todas formas y quitando ese elefante del medio, el sistema multimedia funciona correctamente, sin sobrarle rendimiento, aclaro. En esta pantalla también se aglomeran las funciones de computadora de abordo, al igual que las funciones de la climatización, que carecen de uso fuera de ella. A mi criterio, esto y que le falte una perilla para ajustar el volumen, son los dos errores que más molestan de este sistema. Pero reconozco que es algo más personal que otra cosa, y conozco gente que lo prefiere de esta forma. Además, dejar de lado la necesidad de perillas físicas para ciertas funciones, permite la posibilidad de tener un interior con un look más minimalista y cuidado.

Ya pasando a las plazas traseras de este 208, las dimensiones generales del producto no engañan, y la habitabilidad trasera, si bien no está mal, no es de las más generosas del mercado.

De todas formas, los asientos y respaldos de las plazas traseras siguen bajo el régimen de las butacas delanteras. La comodidad es realmente considerable, y se encuentran cubiertos en los mismos buenos materiales que los frontales. Sin embargo, las dimensiones exteriores lo encrucijan y hacen que no haya tanto espacio como uno desease. Si uno mide, por ejemplo, 1.85 como quien escribe, ya va a ir un poco apretado de piernas, y con la cabeza rozando contra el techo, que además, tiene una protuberancia curiosa que sostiene la cortina del techo cielo, un detalle no tan agradable. Más allá de esto, para un viaje de distancia media, cuatro adultos pueden viajar, ya tres no van a ir cómodos en todas las cotas.

Más atrás aún, encontramos una sorpresa, y es que el baúl no habla de las pequeñas dimensiones del producto en general, sino que engaña, y saca un truco de la manga que es la profundidad. El baúl aloja unos muy sanos 311 litros, ampliables pero rebatiendo un respaldo enterizo, una sorpresa desagradable en un producto de este valor.


Desempeño mecánico

En el apartado mecánico, notamos que la planta motriz no es una zona de gran innovación. En el viejo continente, este mismo producto se vende con 4 motorizaciones (incluyendo el impulsor eléctrico). En Europa, hay 5 mecánicas disponibles: 1.2 atmosférico (tres cilindros, 75 cv y 118 Nm), 1.2 turbo (tres cilindros, 102 cv y 205 Nm), 1.2 turbo (tres cilindros, 131 cv y 230 Nm), 1.5 turbo-diesel (cuatro cilindros, 102 cv y 250 Nm) y el e-208 (baterías de iones de litio de 50 kWh, 136 cv y 260 Nm). En nuestro mundo es distinto, ya que este 208 está impulsado por el recontra conocido y confiable EC5, un tetracilíndrico de 1.598cc con aspiración natural, inyección electrónica multipunto, que eroga 115 CV de potencia a 6.000 rpm, y 150 nm de par máximo a 4.000 rpm. Los valores prestacionales que la marca comunica, son unos 190 km/h de velocidad máxima, y unos 11 segundos de 0 a 100 km/h en la versión manual, mientras que las automáticas se toman 12.2 segundos para tal recorrido.

En cuanto al desempeño actual de la mecánica, sinceramente, es un desempeño suficiente. El milseis es un impulsor que si bien es muy confiable y está más que probado, se siente como Mufasa del Rey León, en un reino lleno de Simbas prometedores, siendo tales promesas los motores discípulos del downsizing. En este caso, el eventual fallecimiento de Mufasa está en manos de automotrices como Volkswagen con el 200 TSI que equipa el Nivus, o Chevrolet con los CSS Prime Ecotec de Onix o Tracker.

En la ciudad, el funcionamiento es donde más aceptable se siente este combo mecánico del EC5 y la caja automática del sexta. El resultado de este maridaje es un accionar bastante suave, que deja sentir poco los pasos de marcha, y que tiende a mantener el régimen de motor bajo, llegando a resultar en velocidades de 35 km/h en 4ta marcha. Los consumos en el ciclo urbano más pesado que liviano, se mostraron en unos bastante sanos 12,5 km/l. Resumiendo, el 208 en ciudad es un producto agradable, y mucho más cuando lo combinas con la excelente dinámica que porta, que se explicará en el apartado pertinente.

Ya yéndonos a un ambiente más rutero, es como si el 208 fuese con una armadura completa a batallar por la gloria de un pueblo Griego que se enfrente a otra isla, y que le den en su único lugar donde pueden hacerle daño, el talón. No hay otra forma de decirlo, el talón de Aquiles de este producto tan agradable, es la motorización. En la ruta las respuestas siempre tienen que irse a buscar bien arriba, y la relación entre la muy correcta caja y el motor, parece un malentendido de una novela de tarde colombiana.

Intentando manejar un gran nivel de franqueza, podemos afirmar que el desempeño en ruta es suficiente y va bien. Pero el problema no va tanto por ese camino, sino que se detecta en las sensaciones que transmite una mecánica de este tipo, que tiene respuestas recién arriba de las 4.000 rpm, y que es bastante ruidosa en general, sintiéndose más por fuera, ya que el nivel de insonorización en el interior es simplemente excelente. Las cifras de recuperación en la ruta ya hablan de lo suficiente de la actuación del motor, ya que de 80 a 110 km/h, con unos tres potentes rebajes de la transmisión, le toma 7,3 segundos para realizar dicho recorrido. Únicamente para aclarar, tiene modos de manejo Sport y ECO, pero estos varían más que nada en las decisiones que toma la caja, ya que en modo ECO y tiende a ir más relajado en vueltas, y el modo Sport, lo contrario. La mecánica no es un problema de por si, solo se convierte en una zona de crítica cuando se la compara con otras mecánicas más modernas y eficientes. Si es por como funciona la mecánica, en conclusión, tiene un funcionamiento suficiente y buenos consumos. Es nuestro trabajo también es necesario elevar las exigencias con tal de mejorar los productos para todos.


Comportamiento dinamico

Si hay un apartado aparte del interior en el que este leon latino se destaca, es en lo que a las dinámicas de conducción refiere. Es menester recordar que el 208 viene a estrenar a nivel regional la plataforma CMP, que comparte por ejemplo con el DS3 Crossback. El compacto argentino realmente se destaca una vez comienza a moverse, ya que las sensaciones que transmite son realmente superiores, solamente aplacándose en los momentos en el que necesitamos exprimir totalmente los 115 caballos del veterano VTi.

De todas formas, en el andar citadino el 208 se luce debido a sus dimensiones reducidas y también el rodado que porta. Las mismas, con el trabajo de la suspensión, filtran perfectamente las imperfecciones del camino, transmitiendo una sensación de calma y tranquilidad al habitáculo, que pocos productos de este segmento pueden jactarse de ofrecer. Dadas también los cambios en el despeje y el ángulo de ataque en el producto regional con respecto al europeo, no toca en badenes ni llegamos a tener complicaciones con entradas. El desempeño también es bastante correcto en empedrados.

A la hora de exigir las dinámicas fuertes de este producto, le hace suficiente justicia a las excelentes dinámicas que porta el 208 en el viejo continente, aunque según dicen varios medios, es un auto con un andar más rígido. De todas formas, el comportamiento dinámico en situaciones como curvas fuertes y demás, es muy agradable. El 208 porta y transmite constantemente el hecho de tener un chasis que se siente solido y segurio, junto a una carrocería con pocas inclinaciones a la hora de virar.

En un manejo rutero más tranquilo, transmite un aplomo considerable, con un pisar seguro y que ni se siente desde el habitáculo. El EC5, a velocidades ruteras, con control de velocidad crucero (no adaptativo) viaja bastante descansado, a 100 km/h gira a 2.500 rpm, no siendo el más holgado del segmento. Lo negativo de este impulsor es que a la hora de hacer sobrepasos (mediante una caja de un funcionamiento excelente, debo admitir) tiene que ir a buscar las respuestas bien arriba, a tal punto que realiza un kickdown hasta tercera, y pasando las marchas a 6.500 vueltas, donde el impulsor, no realiza el sonido más agradable y se deja sentir bastante a partir de las 4.000. En la ruta también es donde ayudan mucho las ADAS, que porta la variante Feline, como el reconocimiento de señales, vinculándose con el control de velocidad crucero, que con dos toques en el botón de ajuste, la velocidad se ajusta con la velocidad límite de la ruta. Además, tiene asistente de mantenimiento de carril, que detecta cuando se abandona el carril sin señalizar, reseteando la trayectoria y centrándo al auto en el carril.

De todas formas, empuja lo suficiente como para realizar maniobras de sobrepaso mientras que sean con tranquilidad, ya que cuando se lo apura demasiado, empieza a contrarrestar el excelente confort de marcha que este 208 porta. Pero esta última frase, es más una opinión personal, ya que creo que todos los motores del segmento B (sin contar los motores de City-car en autos de este segmento) son suficientes y van a tener un rendimiento dentro de un margen correcto. La diferencia la hacen algunos que incorporan nuevas tecnologías para innovar, no en la suma estrafalaria de potencia, sino en eficiencia. Es por ahí a lo que se reduce la crítica al EC5. Es decir, conseguir los mismos resultados prestacionales, mediante menos emisiones y menos gasto al bolsillo del dueño.


Lo bueno:

  • Comfort de marcha.
  • Diseño exterior e interior.
  • Comfort de interior.
  • Espacio interior pese a las dimensiones externas.
  • Consumos de la mecánica.
  • Dinámicas superiores.
  • ADAS en la versión Féline.
  • Poder lumínico de las ópticas.
  • Hay algunos plásticos blandos en el interior.
  • Tamaño del baúl.
  • Postura de manejo.

Lo malo

  • Es una pena no tener mecánicas PureTech turboalimentadas en el modelo regional.
  • Respaldo trasero enterizo.
  • Auxilio temporal.
  • Podría ser más estable la calidad interior.
  • Precios elevados.

Equipamiento

La versión Allure equipa:

ABS + REF, Controles de estabilidad y tracción, airbags para conductor y pasajero, airbags laterales y de cortina, ISOFIX, Top Tether, Antiarranque electrónico, alarma de cinturón, hill assist, luces diurnas LED (DRL) Apertura y arranque manos libre, DRL integradas en el paragolpes  manijas de puerta exteriores color carrocería, espejos exteriores color carrocería, salida de escape cromada . Cierre centralizado de Puerta y Baul, 5 apoyacabezas, 5 cinturones de seguridad de tres puntas. Dirección eléctricamente asistida, regulador y limitador de velocidad, desempañador de luneta, computadora de abordo, ajuste de asiento de conductor en altura, asiento trasero rebatible enterizo, ajuste doble de volante en cuero, toma 12V, indicador de pasaje de marcha óptimo (GSI) iluminación baúl, techo panorámico fijo, cámara de retroceso, apoyabrazos para conductor, climatizador automático digital, pack eléctricos (bloqueo, cristales y espejos) y tapizados de alcántara. 4 parlantes y dos tweeters,  Radio AM/FM/MP3/BT/USB Android Auto y Apple CarPlay. Cargador inalámbrico para dispositivos móviles, pantalla táctil de 7” All-In-One. Tablero I-Cockpit de tipo Quartz 3D. Llantas de aleación “Kenobi” de 16” sobre neumáticos 195/55 R16.

La versión Feline añade o reemplaza:

Encendido automático de luces, faros Full LED con DRL en paragolpes, encendido automático de limpiaparabrisas. Lectura de señales, adaptación automática del entorno luminoso, alerta de riesgo de colisión con freno autónomo de emergencia (AEB), asistencia al mantenimiento de carril, sensores de estacionamiento trasero, sistema de detección de fatiga y de atención del conductor.


Conclusión

No suelo hacer apartados de conclusiones, porque usualmente prefiero dejar que ustedes saquen las suyas. De todas formas, decidí hacerlo con 208 ya que la controversia es suficiente. El 208 es un gran producto, tiene dinámicas muy buenas, un comfort de marcha que ningún otro producto del segmento tiene, y lo que más se le acerca a mi opinión es el Versa Advance que evaluamos (ver nota). Tiene una buena cantidad de equipamiento, y tanto por sus looks interiores y exteriores, es el auto visualmente más agradable y reconocible del segmento. De todas formas, las preguntas usuales: ¿Es caro? Si. ¿Tiene razones para salir lo que sale? Si, aunque haya algunas inestabilidades en el concepto general, es un auto que tiene motivos para ser de los más caros del segmento. Puede ser que haya gente que lo compre y se desilusione, o puede que haya gente que lo compre y no pueda estar más feliz. Pero como siempre, y la conclusión es más que nada para recordarles a ustedes, que la conclusión de cada producto es su trabajo, y se basa en sus expectativas y creencias, porque ustedes, son al fin y al cabo, quienes compran estos productos. Nuestro trabajo como periodistas es darles todas las herramientas para que, objetivamente, puedan tomar la mejor decisión en donde invertir su dinero.


Emiliano C.

Escritor y Director Principal de A Todo Torque Uruguay.

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