Probamos al Nissan Leaf: No tanto para ciudades, sino para capitales.

Durante 5 días y (aunque parezcan pocos, más de 300 km), ATT se tomó un pequeño descanso de tanto combustible, y evaluamos al auto eléctrico más vendido en todo el Planeta, el Nissan Leaf en variante Tekna, con un motor eléctrico de 147 cv y una capacidad de batería de 40 kWh. Esta batería le garantiza una autonomía de 389 km en uso urbano, y 270 km en uso mixto.

El Nissan Leaf, es el vehículo eléctrico más vendido del mundo. Esta segunda generación fue presentada en septiembre 2017. Llega a nuestro país desde Inglaterra, más específicamente desde Sunderland, en versión de equipamiento Tekna. La mecánica es un impulsor eléctrico de 147 cv de potencia, y la tremenda cifra de 320 Nm de torque. Para empezar, comentar que Leaf (por más que tendría todo el sentido del mundo) no refiere directamente a hoja ni es precisamente en relación a lo verde, sino, que «Leaf» es una sigla que quiere decir: Leading, Enviromentally Friendly, Affordable, Family Car. Es decir, un auto amigable con el medioambiente, lider, accesible y destinado al uso familiar.


En cuanto a sus cotas, mide 4.480 mm de largo, 1.790 mm de ancho, y el alto es de 1.535 mm. La batalla es de 2.700 mm. En cuanto al baúl, aloja 420 litros que pueden ampliarse hasta los 1.176 l. En el depósito de combusti… ah, no. No tiene. El peso en orden de marcha es de 1.490 kg.


Diseño exterior

Empezando por quizá lo más trivial que tiene este Nissan Leaf, empezamos por el diseño exterior, y si digo que lo más común que tiene este auto es el diseño, ya tenemos una pauta para pensar lo distinto que es todo.

Aclaro antes de empezar a analizar más en profundidad los looks. Es un auto grande, no lo parece tanto, pero lo es. Pero al mismo tiempo, transmite una sensación similar (salvando las distancias, muchachos) que el Porsche Panamera de primera generación, ¿a qué voy con esto? Ya les digo. Si uno mira una fotografía de un ese producto, en el tan bello Carrara White, las dimensiones del vehículo se hacían ver más grandes de lo que eran, tanto que tengo recuerdos de personas llamándolo «ballena encallada». Más allá del cómico recuerdo (que nada le hace a la fama de semejante producto como es aquel caballo de Stuttgart) el Leaf tiene el mismo asunto entre manos. Esto se debe a que en toda la carrocería, cubierta en un blanco perla muy agradable, sin contar el techo que es negro, vemos que la superficie cubierta de blanco es mucha. Sobre todo en el lateral, pero ya vamos a eso.


Sin ir más lejos que en el frontal, es reconocible que el Leaf tiene cierta bastante relación con los otros diseños de la marca, y particularmente con los otros que ya pasaron por el garage de ATT, como lo son el Nissan New Versa (ver prueba) y el Nissan New Sentra (ver prueba). En resumidas cuentas, es un frontal bastante estilizado, y si observamos bien, la parrilla frontal en formato V-Motion, como los demás productos de la firma nipona, no tiene aperturas para la entrada de aire, ya que no las necesita. En su lugar, tenemos una parrilla cubierta en un negro tipo laca, que con los reflejos tiene detalles azules (alimentando esta idea de blue-movility) con unos faros Full LED bastante estilizados y de un funcionamiento espectacular. Por debajo encontramos pequeñas aberturas y faros antiniebla convencionales, que aportan poco dado el gran desempeño de los principales.


En el costado es quizá donde más se acentúa esta desenvoltura quizá en cierto punto un poco cazurro. No hay duda alguna de que los sectores más agradables de este Leaf son el frontal y posterior. Con esto no quiero decir que el sector lateral sea una parte desagradable del producto.

En este sector observamos que el Leaf no es particularmente alto, tanto en despeje como en altura general, pero no pierde habitabilidad porque lo compensa con una forma bastante convencional. Lo que si es un poco llamativo, son las partes bajas del lateral y de los tres cuartos frontales, donde el paragolpes tiene unos dobleces peculiares que hace acentuar esta imagen voluminosa. Esto se acentúa más, y en este sector particularmente no me agrada demasiado, es que los faldones laterales son bastante pronunciados, y dan la sensación de que la superficie debajo de las ventanillas es bastante grande. Para entenderme mejor, les propongo realicen el ejercicio de observar el Peugeot 208 Europeo en variante GT Line y luego observar el Mercosur, dado que el europeo tiene los pasarruedas y partes bajas en negro lacado, y el Mercosur no, y esto (junto a otros atributos) cambia la sensación visual que deja el producto.
Volviendo al Leaf, finalizando el sector lateral, también encontramos los emblemas de «zero emission» y encontramos que el techo negro en esta unidad, traza una línea como de techo flotante, que se desenvuelve de forma agradable con las ópticas en el portón trasero.


Ya en el sector trasero, y observando la fotografía que se encuentra arriba, creo que no cabe duda de que el sector trasero del Leaf es muy agradable, y siempre algo que voy a aplaudir cada vez que me suceda en este genial trabajo, es algo DISTINTO.
El remate trasero del Leaf no se parece a nada de lo que solemos ver, y eso se hace notar ya que la gente lo mira con extrañeza, no es algo que se tenga todos los días, desgraciadamente.


Haciendo juego con el techo, y generando una extraña sensación de unidad también con la luneta trasera, recorre todo el portón trasero un listón negro lacado, donde se incorporan los logos de la marca y el emblema de«zero emission». En cada punta se encuentran estas ópticas con forma de boomerang (si se quiere) que se encuentran integradas perfectamente en la silueta del auto, y que personalmente me encantan. Más me encantan aún cuando me pongo a pensar en la primera generación Leaf, cuyo remate posterior era aún más particular.
En la parte baja del remate trasero, encontramos el paragolpes que tiene un listón azul, color característico de los autos eléctricos, y un difusor funcional. En otros mercados, es más funcional aún ya que la rueda de auxilio que se encuentra debajo entorpece la aerodinámica, pero en otros mercados, el difusor se encuentra presente en todos los bajos del auto.


Diseño interior

En cuanto al interior de este Leaf, debo admitir que si bien es uno de sus puntos curiosos, tampoco es tan distinto a lo que estamos acostumbrados, sino que tiene algún que otro asunto distinto. No planeo explayarme demasiado en este apartado ya que, siendo honestos, es muy similar al planteo que observamos en el Nissan Sentra que evaluamos en el sitio (ver nota).

El planteo general del diseño interior de este NIssan Leaf es simplemente muy agradable. La calidad es palpable alrededor del habitáculo, aunque lo que más predominan son plásticos rígidos, pero de muy buena calidad.

Pasando a la postura de manejo, encontramos unas butacas con una comodidad excepcional, con tapizados también muy agradables, que mezclan cuerina, tela y alcántara, combinado con costuras azules y tapizados grises de tres tonos. El volante es el mismo que en los productos Versa y Sentra, de muy buena empuñadura, cuero de buena calidad y con la parte baja achatada.

Al frente encontramos la pantalla de 7″ de la computadora de abordo, con una cantidad de información abundante, que se maneja desde los botones el rayo izquierdo del volante, algo muy útil. La pantalla ya fue evaluada en la prueba del Versa, pero en esta ocasión, se ajusta para mostrar parámetros de lo que es la carga de la batería, el tiempo restante de carga, si se esta regenerando la batería mediante el e-Pedal o el modo B o el económetro que nos muestra que tan económico (y ecológico) es nuestro manejo. Lo que si es pertinente para tener en cuenta en cuanto a la postura de manejo del Leaf es que, incluso en su postura más baja, sigue siendo un poco alta, y esto se acentúa en las plazas traseras.

Algo muy curioso también, es el selector de marchas que se encuentra al centro, ya que tiene más semejanza con un joystick de una consola de videojuegos.

En el centro frontal del interior de este Nissan Leaf, encontramos el sistema multimedia, que es el mismo que ocupa el Nissan Sentra ya evaluado previamente. Incorpora Apple CarPlay y Android Auto, junto a demás tecnologías como Bluetooth y demás. El funcionamiento es en general correcto, y la pantalla es de 8″, con una calidad suficiente. Además incorpora visión de 360º, con cámaras en los espejos, delante y detrás.

En lo que a las plazas traseras se refiere, el espacio también abunda, aunque empieza a generar una sensación particular el hecho de que el piso se encuentra bastante elevado, lo cual hace que los muslos no queden totalmente apoyados en la parte baja del asiento. Lo bueno es que para compensar esto, el espacio a lo largo alcanza como para despatarrarse un poco más, y que apoyen bien esas zonas. Lo que si se vuelve un trámite un poco más arduo es lograr colocar tres adultos en los asientos traseros, porque el túnel central es realmente abultado y voluminoso.

Pasando al baúl, las noticias son buenas ya que el espacio es más que suficiente, y es bastante profundo. Esto se debe también al hecho de que el auxilio no se encuentra ahí, sino que se encuentra en el exterior, y encima es temporal.


Comportamiento dinámico

El comportamiento dinámico de este Leaf es uno de sus grandes puntos. Siendo totalmente honesto, debo admitir que conducir este producto, casi que en cualquier ámbito, es un verdadero placer. El Leaf se desenvuelve con soltura en cualquier situación en modo stealth, como acechando en silencio a sus presas primitivas de combustión interna. En la ciudad (ambiente para el cual está hecho), se desempeña con suavidad, si bien es un poco arisco con los badenes profundos, ya que es largo y tiene faldones laterales bajos, nos obliga a veces a cruzarlo.

Quitando eso de en medio, hay algo que me gustaría aclarar.
Por el hecho de que el Leaf es un auto eléctrico, y cualquier ruido que pueda provenir del motor directamente se tacha de la lista, la marca debió cuidar mucho más todo lo que a insonorización respecta, ya que sin un sonido constante que pueda quitarle importancia a otros ruidos como el viento o los rodamientos, estos se acentuarían. La marca cuidó muy bien el detalle de la insonorización en el habitáculo, y esto hace que realmente se pueda circular en completo silencio. A mi me hace mucha gracia medir el nivel de quietud de los habitáculos de los productos que evaluamos mediante el «¿qué tan fácil podes conversar con amigos en el auto?». Bueno, en el Leaf uno puede susurrar las cosas que dice, que los demás van a escucharlo seguro.

Debo admitir que dinámicamente, este es el producto más divertido que manejé en el sitio y fuera de el. La sensación de los 320 nm de torque instantánea es adictiva, y ultra útil, la aceleración del 0 a 100 km/h según la marca es de 7,9 segundos, y así nos dio en nuestro registro. Pero esto no es lo más útil e impresionante. Es en aquellos apartados donde la mayoría de los productos a combustión flaquean, que el Leaf se destaca con creces. Con esto me refiero a que, si bien no es lento, la aceleración no es una apoteosis de velocidad, pero es la rapidez y facilidad con la cual se deshace de los primeros metros de la aceleración. Y la otra situación es en los sobrepesos en ruta, de 80 a 110 km/h, el Leaf solo se toma unos ridículos 3,9 segundos, por ende, cualquier maniobra de sobrepaso que realicemos en ruta, se sentirá fácil. Aclaración, todos estos números se toman con todo desactivado (Modo B, Modo ECO, e-Pedal).

En cuanto a la dinámica propiamente dicha, el Leaf es excepcional por el hecho de ser eléctrico y tener todas las baterías en su piso. Con el gran peso que estas le proporcionan, y situándose tan bajas, el centro de gravedad del Nissan se encuentra en el piso, por eso la sensación del paso de curvas es muy go-kart. Eso si, es un auto pesado y así se siente, son casi 1.500 kg. De todas formas, no da esa sensación de chasis disociado de la potencia que maneja el producto, sino que es un conjunto que se lleva bien, pero claramente no está pensado para maniobras de gran deportividad ni mucho menos, es un auto familiar por donde se lo mire.


Desempeño mecánico: Motor y baterías

En cuanto a la mecánica, es un poco complejo ya que usualmente sabemos que leer (y yo que escribir) en este apartado. En este caso, el motor es un eléctrico del tipo síncrono de corriente alterna, que la marca denomina EM57. Como ya dijimos, eroga 147 cv en un rango que va de 3.283 a 9.795 rpm. Lo divertido va empezando con la cifra del torque, que asciende a 320 nm, pero además, se entrega desde 0, ahí la explicación del tan característico punch o kick de los autos eléctricos en las salidas. La transmisión, claramente es de una sola relación, por ende tenemos modos P, R, N, D y B. Luego explicaremos para que sirve el B. En cuanto a las baterías, tienen una capacidad máxima de 40 kWh, son baterías laminadas de iones de litio de 192 celdas, y tienen una tensión nominal de 360 voltios.

Ahí se termino (por ahora) todo lo aburrido del apartado de la mecánica, porque cuando uno agarra toda esa technobabble (technobabble siendo esa cháchara tecnológica, reservada a un público especializado y muchas veces sin sentido e intentendible para el oído promedio) y la aplica a la vida con este Leaf, es algo muy interesante.

Para organizarnos, voy a dividir esta sección en dos. Primero vamos a hablar sobre el rendimiento del impulsor en ciudad y ruta, y después, comentar el tema de la batería, su autonomía, consumos y recarga, finalizando con mi experiencia, que fue una gran mezcla de apoteosis y apocalipsis, usando un Leaf en el interior del país, más específicamente, San José de Mayo.


El buen humor: Rendimiento de motor ciudad/ruta.

Empezando por la ciudad, la experiencia que nos provee Leaf es simplemente maravillosa. Personalmente cuando me subí por primera vez a este Leaf (siendo también mi primer auto eléctrico) me convertí en Greta Thunberg y empecé a pensar:

«¿Cómo puede ser que no todos los autos sean así?».

Faltan muchas cosas, faltan ruidos de motor pero además de eso, faltan las vibraciones y todo aquello que suscita tener un motor térmico en frente tuyo. Entonces, prendemos el motor, y nos enteramos mediante un testigo en el tablero, y utilizando este selector particular, nos ponemos en marcha (sacando el freno de estacionamiento con el pie izquierdo).
La experiencia que te brinda un auto como el Leaf, es algo digno de vivir por todos, ya que si bien mucha gente les tiene bronca a estos productos, este Leaf es un auto para los puristas de la razón.
En ambientes citadinos, el Nissan promete una autonomía relativa de 389 km, pero esto es altamente variable ya que por ejemplo, al conectar el aire acondicionado, la autonomía suele perder, como mucho 30 kms.

La experiencia de circular por las calles sin realizar un sonido es espectacular para mi, y además, sabiendo que no estás contaminando al hacerlo, todo se hace aún mejor. Pero lo importante, es que la entrega descomunal desde 0 y constante de 320 nm de par, provee una seguridad al manejo que pocos autos a combustión ofrecen en este rango de precios. Esto nos hace tener un control casi total de la forma en la que se comporta el vehículo, por ejemplo, en cruces complicados, ya que la velocidad con la que el Leaf se nutre de los primeros metros en un arranque con el pie a fondo, es impresionante, y uno lo siente en el cuello. El Leaf es, más que ninguno, un bicho de ciudad. Y para estos ambientes, tiene un as doble bajo su eléctrica manga, el modo de conducción B, y el e-Pedal. Ambos modos tienen la misma función, utilizar la inercia del auto para generar electricidad, que se destina a recargar las baterías. Lo interesante, es que el e-Pedal, lo lleva a un punto donde uno realmente puede manejar el Leaf con un pedal solo. Esto no solo es útil, es adictivo y se vuelve necesario al subirte en otro auto. (Con cuidado cuando se suban a otro auto, no suelen frenar solos)

Ahora, saliendo de la ciudad, y yéndonos a la ruta, les voy a recalcar lo que dije recién. El Leaf es un bicho de ciudad, no de ruta. Esto nos lo hacen saber las cifras, por ejemplo, la autonomía en ciclo mixto baja considerablemente (±100km) y en cierta medida, la velocidad máxima, limitada a 150km/h. Pero más allá de eso, es algo que uno no nota, y eso puede jugarte una mala pasada. Es un auto grande y muy cómodo, por ende, uno espera pasarse muchas horas sentado en el viajando por ruta, pero no es para esto. Esto, claramente no es culpa del auto, porque las cifras de autonomía están ahí para todos, y aquel que se compre un Leaf, para viajar a (por decir un ejemplo) Tacuarembó todos los días (no puede) y le eche la culpa al producto, debe repensarse, a sí mismo y sus decisiones.

Aclarado esto, el Leaf en ruta es una experiencia también distinta y muy cómoda. Tiene la curiosidad de que cambia el común transcurso del andar en ruta, ya que por ejemplo, en rutas con solo dos carriles, realizar sobrepasos es algo genial, ya que las recuperaciones de la mecánica, son algo impresionantes. De 80 a 110 km/h demora menos de 4 segundos, cuando el promedio de los autos que evaluamos es de 8 más o menos. Es adictivo y genial observar como sube de rápido la aguja, sin emitir un solo ruido. (En realidad, solo a bajas velocidades se siente un silbido del impulsor)


El mal humor: Un Nissan Leaf en el interior

Pasando al tema tan complicado como es el asunto de la recarga de esta cantidad de baterías, se puede explicar de formas muy complejas, usando el millón y medio de tecnicismos que existe para esto, pero prefiero ir con el modo ELI5 (Explain me like i’m five – Explícamelo como si tuviese 5 años. Y antes de comenzar, aviso que voy a dar una conclusión que básicamente anula todo lo que voy a decir, pero no importa.

En el frontal, este Nissan Leaf tiene los dos puertos de carga, que se dejan a la vista mediante un botón en la llave o mediante un botón a la izquierda del volante.

La recarga de la batería del Leaf, puede hacerse mediante un conector del Tipo 2 a una toma de corriente doméstica de tipo Schuko. En el caso de la conexión doméstica AC de 120-220 V, con el cable que provee el vehículo (1,5 kW), que tiene luces para indicar algún fallo con la carga, si está cargando o no, dura 20 hs aproximadamente para una carga completa. Utilizando un Wallbox (6,6 kW) (que se encuentra incluído en el precio del vehículo) de corriente alterna 220-240V, la carga completa se realiza en 8hs.
Estos dos modos, utilizando la entrada pequeña en el Leaf. Pero a su izquierda, se encuentraa el conector CHAdeMO, significantemente más grande, sistema de carga rápida (50 kW), que en 40 minutos puede llegar a completar el 80% de la batería.

A la izquierda, el conector CHAdeMO, a la derecha, la toma domestica regular

Aclarado estos asuntos de los tipos de carga, comienzo a desarrollar mi experiencia.

Al retirar el Leaf de concesionario, salí con 43% de batería, así que eran algo así 120km de autonomía. En ese momento tenía que recorrer 100 km para llegar a mi casa, así que me dispuse a ir al cargador de carga rápida que se encuentra en Bvar. Artigas y Manuel J. Errazquín, en el Club del Golf, básicamente. Estaba con unos amigos cuando puse a cargar el auto, por ende, nos fuimos a la rambla mientras el auto se cargaba, y nos pusimos a reflexionar un poco sobre la situación. Imagínense ustedes, ir a una estación de servicio, y que el pistero esté 30 minutos (y siendo esto poco tiempo) echándole combustible a su auto. Esto no es una crítica, sino simplemente una diferencia que me gusta remarcar.

En este cargador, todo fue una belleza, porque no demoré ni 30 minutos en lograr cargar el auto completamente. Al terminar con este trámite y llegar a 100%, la cifra mágica apareció, 270 km, bajaron a 250 km cuando prendí el aire acondicionado. Para que ya sepan, los precios de cargar un auto eléctrico en Uruguay son ridículamente bajos, y se dividen de la siguiente manera, por horarios.

  • Horario Valle: de 00:00 a 07:00 – hs $/kWh 3,094.
  • Horario Llano: de 07:00 a 18:00 y de 22:00 a 00:00 – hs $/kWh 5,754.
  • Horario Punta: de 18:00 a 22:00 hs – $/kWh 15.031

Por ende, es una cuestión de simples matemáticas pensar que el Leaf tiene una capacidad de batería de 40 kWh, cargarlo en horario punta de 0 a 100% nos costaría $601,24, en horario llano $230,16 y en horario valle $123, 76.
Habiendo aclarado esto, salimos para San José. Al llegar a mi hogar, el nivel de batería era de 50%. Después de una extensa jornada de prueba, le exprimimos la batería al Leaf como si de una naranja se tratase (320 nm de torque, ahí está la bella explicación) y cuando fui a la estación de servicio en San José a cargar el Leaf, me encontré con la grata sorpresa de que el cargador no era compatible con el conector del Leaf, sino que era de un tipo distinto, ahí comenzó el mal humor. Como si esto fuera poco, tampoco podía cargarlo en mi casa, ya que vivo en un apartamento, y no era muy estéticamente (ni posible) correcto, colgar un cable desde un 5to piso hacia el suelo. De todas formas y tonterías aparte, estaba cansado y dejé el problema para el día siguiente.

Cuando me desperté, me puse a pensar que el cargador más cercano que había a mi querido y solitario San José, era en la estación de servicio ANCAP, en «La Radial», que queda a 25 km de la capital. En ese momento, tenía solo 50 km de autonomía en el Leaf, por ende, era un poco arriesgado ir, ya que si no podía cargarlo en ese punto, las cosas se complicarían de una forma que no deseaba. Por ende, agarré mi ultra-confiable Volkswagen Gol G3 (aunque algunos digan que es G6) y me fui rumbo al cargador de La Radial. Al llegar descubrí que efectivamente andaba, ya que era un cargador que no tenía cable, sino un puerto, al cual uno debería conectar su adaptador, por ende, solucionadas las incompatibilidades.

Lo más curioso de todo, es que decidí no usarlo, y terminé cargando el auto en la casa de un amigo, con una toma regular Schuko, lo que tardó 20 horas en completar la carga.


Conclusión

La conclusión de este apartado, va de la mano de que al comprar un Leaf, en el precio se incluye un Wallbox para facilitar la carga, por ende, concluímos en que, mientras que no se dependa de la infraestructura pública — sea porque esta no funcione, o no sea compatible, o está siendo usada por otro usuario en el momento oportuno — la movilidad eléctrica URBANA, no es un problema con este Leaf. Todo lo contrario, es una experiencia de lo más agradable y siendo honestos, es la más placentera y divertida que he tenido en lo que va el sitio, y dudo que esto cambie por un buen tiempo. Pero como dijimos anteriormente, no es un auto hecho para largas distancias, y menos para ser evaluado por periodistas, ya que no disponemos de un Wallbox para cargarlo.


Lo bueno

  • Comfort de marcha
  • Recuperaciones en ruta
  • Agilidad en ciudad
  • Autonomía en ciudad
  • Comfort interior
  • Equipamiento
  • Tamaño de baúl
  • Costos de uso
  • Aislamiento acústico
  • Gran comportamiento dinámico
  • Visibilidad

Lo malo

  • Auxilio temporal y externo
  • Autonomía en ruta
  • Piso alto en habitáculo debido a las baterías.
  • Habitabilidad práctica solo para 4.

Equipamiento

El Nissan Leaf se ofrece en nuestro mercado en una única variante denominada Tekna, equipa lo siguiente:

Doble Airbags frontales, laterales delanteros y de cortinas, alerta inteligente de atención al conductor, alerta inteligente de punto ciego, alerta de trafico cruzado, anclajes ISOFIX y TopTether, cinco apoyacabezas, asistente de arranque en pendientes, luces largas automáticas, cinturones de seguridad inerciales de tres puntas en todas las plazas, control activo de la trazada, control de estabilidad y tracción, control inteligente de cambio de carril, frenado inteligente de emergencia, frenos ABS, EBD y BA, indicador de presión de neumáticos, monitor inteligente de visión 360°, asiento de conductor con ajuste en altura, asientos delanteros y traseros calefaccionados, cámara de retroceso con monitor 360°, climatizador automático, cierre centralizado con mando a distancia, computadora de abordo con pantalla a color de siete pulgadas, control de velocidad crucero adaptativo, dirección eléctricamente asistida, encendido automático de luces, espejo interior electrocrómico, levantavidrios eléctricos en todas las plazas, llave iKey con encendido por botón, modos de conducción ECO y B, respaldo rebatible 60:40, sistema e-Pedal, sistema multimedia con pantalla de ocho pulgadas con Android Auto y Apple CarPlay y seis parlantes, retrovisores exteriores calefactados y plegables eléctricamente, tapizados de cuero, volante en cuero regulable en altura.


Precio y garantía

Según la marca, no podemos publicar los precios de este producto, por ende, que aquellos que tras esta reseña estén interesados en el Leaf, pueden comunicarse con Nissan mediante los siguientes formas:

  • Comercializa Santa Rosa Motors
  • Nissan Center – Cerro Largo 888, Montevideo.
  • Tel: 29020519
  • Web: www.nissan.com.uy

Emiliano C.

Escritor y Director Principal de A Todo Torque Uruguay.

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